«NO DEBERÍA UNA MEDICINA PARA RICOS Y OTRA PARA POBRE», PERO LA HAY
El presidente de la República, José Mujica, afirmó ayer que en el Uruguay se está muy lejos de la “equidad territorial” de los servicios de salud porque “las esperanzas de vida son muy distintas para gente que está alejada de los centros urbanos” con respecto a la que vive en ellos. “No debería haber una medicina para ricos y otra para pobres”, sentenció el Presidente.
En su audición de la radioemisora privada M24, el mandatario habló de la situación sanitaria y dijo entre otras cosas que “la tendencia objetiva es que cada vez habrá que gastar más en salud”.
También subrayó la necesidad de destinar recursos para llevar adelante una “política de prevención” de modo de contrarrestar, en parte, esa tendencia inevitable a tener que gastar cada vez más en recursos médicos en servicios de salud”.
“El avance de la prevención está unido a la cuestión de la cultura y al respeto”, afirmó Mujica, agregando que “Hoy estadísticamente se puede valorar el resultado práctico que ha tenido la campaña contra el tabaco. Las enfermedades cardíacas y otras reflejan el efecto positivo”.
“Todos sabemos que (…) un componente de la civilización contemporánea es la falta de actividad física que, obviamente, un organismo normal necesita (…) Estamos constituidos así y ese sedentarismo (…) tan acentuado es el marco para propiciar el avance de distintas patologías”, indicó el presidente.
En primer lugar, el presidente dice que “no debería haber medicina para ricos y otra para pobres”. Claro que no debería, pero la hay, aquí, en Uruguay, lo vemos todos los días en cada momento, no solo en la diferencia que hay entre la salud privada y la pública y los recursos que el gobierno del Sr. Presidente de la República asigna a una y a otra. Toda la torta de dinero va para las empresas privadas de salud, llámese CASMU, Española, Médica Uruguaya, Universal, Evangélico, Americano…etc. y un porcentaje absolutamente menor para ASSE la mutualista “estatal”. Pero también hay una medicina para pobres y otra para ricos en las propias empresas privadas, con atención especial para el que pague una cuota más alta, con salas preferenciales, atención personalizada y demás.
En segundo lugar es cierto que cada día hay que destinar más dinero al presupuesto en Salud, como al de Educación o al de Vivienda. Pero destinar más dinero con el objetivo claro y concreto de que se utilice en mejoras reales para la población y no en curros, corrupción o para favorecer a las empresas privadas como se hace ahora.
Es lógico que se necesite invertir en prevención, pero la primera prevención debe ser la alimentación, suficiente en cantidad y se calidad. Para eso hay que dedicar recursos a la granja para poder abaratar su precios, como también abaratar los precios del pescado, la carne vacuna, el pollo, el cerdo, prohibitivos al día de hoy para cualquier trabajador o jubilado.
Pero el Presidente de la República que dice necesario gastar más dinero echó al presidente de ASSE porque pidió el incremento de la partida presupuestal la “mutualista” estatal.
Si la situación de la salud hoy privilegia a los ricos en detrimento de los pobres es porque el gobierno que dirige el Sr. Presidente así lo determina aplicando un sistema que beneficia a las instituciones privadas sobre la espalda de trabajadores, jubilados y pensionistas. El Sr. Presidente vuelve a mentir, dice una cosa pero hace otra.
