VÁZQUEZ «ABANDONÓ» A LAS TROPAS…


Tinelli se lo critica mucho desde las más diversas formas y ángulos posibles y es cierto que lo sufrimos en forma casi lacerante, a ambos lados de las orillas del Plata, pero a lo que nos estamos acostumbrando los uruguayos en la política nacional, por lejos ha dejado por el camino a él particular enlatado que nos hace engullir la televisión uruguaya.
Parece muy primario o ingenuo pensar a esta altura de los acontecimientos que estamos ante hechos casuales, pues los dichos del Dr. Vázquez, no parece que fueran obra del azar o por lo menos cuesta creerlo.
De todas formas, la invitación de su gobierno al gobierno de Bush, para que éste diera respaldo militar ante la tensión de la época con el gobierno argentino, ello ha paralizado a los uruguayos, por lo menos a los que siguen manteniendo una visión sobre el papel que juega el estado norteamericano y particularmente el pasado gobierno de George Bush, que tantos desastres a ocasionado a la humanidad, especialmente desde el punto de vista de las nuevas guerras que desató, contra Irak, Afganistán y el Pueblo Palestino, debería tenerse presente además la base de Guantánamo en Cuba y el nuevo destino dado para la lucha contra los pueblos musulmanes de Medio Oriente.
Lo del Dr. Vázquez, desde ese punto de vista es incalificable, y de ello es precisamente de lo que no habla
en su renuncia. La señal, de aliado de Washington de su gobierno, trasciende los límites que se ubican dentro de una actitud seria, soberana e independiente.
Luego del zapallo caliente que arrojó a la ciudadanía, renuncia para no acarrear más daños a nadie, según sus propias palabras, sin embargo está situación es por demás difícil para el futuro de su partido político y el gobierno del Frente Amplio, mas cuando hace muy poco tiempo todos sectores políticos aceptaron sus conceptos de actualización política.
En realidad renuncia, porque sabe que las críticas serán generalizadas contra sus dichos, que han involucrado al país, y en esto a marchado contra el sentimiento nacional, que es pedir ayuda militar norteamericana para “defendernos” de Argentina o de Gualeguaychú. En fin, una verdadera historieta, llena de mediocridades, de mal gusto y poco sentido común.
Si este es el rumbo que optó por poner su persona en el centro de la actividad política, sin duda que ello es
un costo muy alto, pues ha golpeado fuertemente a la sociedad uruguaya, al sistema de partidos, y sin duda a los que aun creen en su persona.
También sobre el tema de la “guerra” o del pedido de ayuda militar a Estados Unidos, es bueno tener presente, que la renuncia en un desarrollo de una lógica de los acontecimientos puede llevar en estos tiempos, tan mediáticos y superficiales, a olvidar lo más importante que no es precisamente la renuncia. La misma lógica sin sentido puede llevar nuevamente a desarrollar el curso de las emociones pidiendo que él hoy renunciante, ante un pedido “masivo” vuelva sobre sus pasos como futuro candidato presidencial, en un repaso lineal, más fortalecido que antes.
Parece de ficción, pero en los últimos tiempos hay tanta ficción mezclada con realidad, que podemos equivocarnos, pero no vamos a renunciar por ello, a luchar por los derechos de nuestro pueblo.
Lo que es claro que Vázquez ayer le creó al gobierno y al estado un problema con Argentina, que empequeñece a la política uruguaya, el antecedente más cercano quizá sea el de Jorge Batlle cuando se fue de boca con unos grabadores y después terminó llorando…
Hoy con su renuncia a la actividad política el problema lo tiene el Frente Amplio pues era su principal candidato, y da la impresión que: “hay varios niños para ese trompo”.
Esto lo sabe Vázquez y todo el país, continuará en el próximo capítulo.
Es probable que el próximo capítulo todos los parlamentarios, parte de su partido y los amigos del barrio, le pidan que vuelva, aunque esté bastante magullado por cierto.