NO PENSAR, NO MOVILIZAR Y NO CAMBIAR
En estos días la preocupación principal del gobierno, es como exportar más, no importa tanto que es lo que se exporta sino da la impresión que es necesario mantener cierto volumen de inversión en el país para mantener un flujo exportador donde esta es para la política económica dominante una de las principales variables para decir que estamos “creciendo” o “que vamos bien”. También es cierto que ello tiene una contrapartida que son los escasos ingresos nacionales, nos referimos al salario y las jubilaciones que son los rubro de ingreso mas importantes.
Si ello fuera así y los ingresos de los trabajadores fueran tan buenos como dice el gobierno no sería necesario tener el desarrollo del crédito a las personas de bajos recursos, para que se endeuden para la compra de diversos artículos de consumo, como puede ser la alimentación, la vivienda, la salud o la vestimenta para poner ejemplos diferentes.
Ello significa que los negocios principales los hace el sector financiero, que es quién financia la acción del estado, la industria y el comercio.
No vamos entonces, a redundar sobre temas que ya hemos dicho, pero es necesario recordar, que nuestro país, le pide a varios países europeos que intervengan en su economía, en sectores que perfectamente podríamos desarrollarlos nosotros. La visita de Mujica por los países escandinavos y Alemania, así lo confirma. No existe en nuestro país una alternativa al capital foráneo para que deje algo en el país, el gobierno le pone todas las condiciones para que entre, y ninguna para los trabajadores para el salario, y para erradicar la pobreza. Es que esa no es precisamente la tarea del capital, o del capitalismo bueno, sino que la tarea del hombre es precisamente, modificar esta situación, para darle paso, a otro tipo de producción,
de vida cultural y educativa.
Da la impresión que los únicos que ven una enorme fortaleza en el capitalismo en esta época son los impulsores de la política económica gubernamental.
Vázquez, con el intento de guerra con Argentina, Mujica explicando en Estocolmo como Uruguay es el mejor país de Latinoamérica en materia de seguridad, y el partido de gobierno cada vez más desconcertado. Claro que se le olvidó decir como están las cárceles y salir a algún paseo nocturno por algún barrio de Montevideo. Allí sin duda que se encontrará con la obra económica y social de las últimas décadas, con el presente incluido.
Aunque claro, que ello está rigurosamente omitido en la forma de la conciencia social dominante, incluida la del Frente Amplio.
No hay nada nuevo en ello, pero lo cierto es que en estos días pululan los conflictos de los trabajadores y una de las principales exigencias de los inversores es que no halla conflictos, pues saben perfectamente, que los salarios que pagarán por estas partes del mundo son bien bajos. La unidad política propiciada por el gobierno con todos los partidos, tiene que hacer pelota el viejo estado que gasta mucho, y crear en lo posible otro, pero las premisas sociales de explotación del trabajo y los recursos naturales son mayores que las antiguas.
Ello supone omitir con los métodos más variados posibles el sujeto de los cambios populares o de la revolución social, anticapitalista.
Sin duda que las clases dominantes y los que se han vendido a ellas han hecho muchos esfuerzos por impedirla, pero da la impresión que sigue estando a la vuelta de la esquina. La vieja contradicción social entre el trabajo y el capital, entre el imperialismo y el antiimperialismo, sigue tiñéndolo todo.
