AHMADINEYAD EN AMÉRICA LATINA
En los primeros días del año las noticias internacionales han girado en forma importante sobre los acontecimientos en Medio Oriente, Siria e Irán han ocupado las principales noticias y renglones de la información.
Sin embargo da la impresión que una nueva guerra que no se ha declarado ya está en marcha contra estos países por parte de Estados Unidos e Israel.
No existen dudas ya que la situación no ha sido tan peligrosa alentada nuevamente por el militarismo de los países de la OTAN, que no ven otro problema en los países de Medio Oriente que sus enormes recursos de hidrocarburos, de los que depende la economía capitalista mundial.
Poco les ha importado a estos días algo más que el saqueo, la ocupación militar y la violación constante de los derechos humanos de la población civil.
La única constante ha sido durante más de dos décadas la destrucción de países tal como ha sucedido en Irak, Afganistán, Libia y las constantes violaciones a la vida de la población civil.
La economía para la guerra y el despliegue de nuevas armas es lo que hasta ahora ha “funcionado” en la economía del capitalismo mundial arrasando las condiciones de vida en sus propios países que ven crecer la desocupación y bajar los salarios y pensiones, en forma constante durante estos años.
No es nuevo entonces que un nuevo y repugnante atentado contra un joven científico nuclear de Irán se ha producido en estos días, no es necesario ser muy inteligente para observar quienes son los responsables de este hecho. Es notorio que el intento de desarrollar los planes de la energía nuclear en este país es una de las principales preocupaciones de Israel y Estados Unidos, que no admiten competidores en el tema.
Aunque a nuestro juicio el tema es mucho más amplio que el tema científico y la cuestión nuclear, sino que involucra el problema que la política imperial y sionista no admite ninguna independencia de los países que no acepten su hegemonía y sus dictados económicos y políticos, a una zona que las viejas potencias coloniales han transformado en un polvorín. Han llenado la zona de bases militares, llevan sus portaviones nucleares, diseminan radares y aparatos de alta tecnología para el ataque a cualquier país y ponen el grito en el cielo cuando
alguien se defiende.
El presidente de Irán, ha recorrido en estos días, varios países de América Latina y los medios internacionales controlados por la prensa imperialista no han hecho más que hablar en su contra con la “objetividad” propia de los comunicadores a sueldo de las compañías petroleras.
Nadie puede creer que los sesudos análisis de los politólogos norteamericanos, israelíes y europeos, ahora también ven un nuevo peligro a la visita del presidente Ahmadineayd a los países de América Latina.
Es cierto, que hace bastante tiempo que no se apreciaba una actitud en política internacional tan audaz, en una zona de tradicional influencia norteamericana.
Sin embargo hace ya un buen tiempo que los países del ALBA han mostrado su reconocimiento al gobierno de Irán y al proceso revolucionario existente en este país islámico.
Lo cierto es que los imperialistas no han parado de hablar pues no están acostumbrados a tanta irreverencia y serenidad en la política de un estado que da pasos muy firmes en la política internacional y en la colaboración con los pueblos.

