EL GOBIERNO CREA INCERTIDUMBRE EN LA EDUCACIÓN

Pocos saben en estos días cual será el futuro de la educación uruguaya regenteada por los planes financieros internacionales que con tanto agrado ha aceptado el gobierno mientras la educación pública está en caída libre. Los resultados negativos están a la vista, por más que  el gobierno dice que hace lo posible y todo el sistema político aplaude junto a los sindicatos oficiales. 
La política de privilegio de las exportaciones y del circuito financiero, está imponiendo un tipo de política educativa está muy lejos de incentivar a que los hijos de los trabajadores, tengan una educación digna, decorosa y actualizada a los tiempos actuales.
Es obvio que uno de los esfuerzos más sostenidos por parte de los gobiernos del Frente Amplio ha sido cumplir fielmente con el sistema financiero internacional y lograr una amplia unidad con los partidos tradicionales en el parlamento sobre el tema.
Es más que evidente a esta altura del desarrollo de la política del gobierno, que para desarrolla los planes educativos incluyendo la nueva versión del tristemente llamado “pro mejora” que descuartiza definitivamente a la educación pública entregándosela a los privados
y a lo que a cualquier “chanta” se le ocurra en materia pedagógica, educativa y cultural.
Ya lo hemos señalado, pero es bueno reiterarlo, durante todo este tiempo ha crecido la deserción y la baja de los niveles educativos en los niños y jóvenes del país.
Muchas cosas se han pretendido resolver en forma burocrática o cuartelera en el tema educativo, pero hasta ahora nada ha mejorado en las aulas y en la perspectiva de hombre y del modelo de persona que queremos para el país.
No hay más que escuchar el rico legado de los más importantes pensadores y actores del proceso educativo uruguayo, y lo lejos que estamos, en el entendido de las bases conceptuales de la educación y la actividad cotidiana que se vive en las aulas o en la sociedad uruguaya. 
Lo que debemos creer en esta época es que nuestro país tiene grandes posibilidades en materia educativa, aunque lo más importante en esta materia es salirse de las viejas recetas antidemocráticas del BID y las Cartas de Intención firmadas por todos los últimos gobiernos uruguayos, incluyendo el actual. Si se sigue manteniendo la actual línea de política educativa, el futuro será el deterioro creciente del proceso educativo totalmente funcional a los intereses del capital financiero, tal como ya está sucediendo hoy en día.
El estancamiento progresivo de la educación pública uruguaya y el abandono de esta por parte de las capas medias que no creen en ella y van a los institutos privados, profundiza más esta tendencia y trae la profundización de tendencias más negativas en la educación uruguaya y en toda la sociedad. 
La tendencia a la seguridad o la extensión de las atribuciones de la policía en la enseñanza o de las fuerzas armadas, da para pensar que estamos en un camino peligroso, que no ofrece salidas a la población mayoritaria y pobre en el país. 
Lo que necesita el proceso político uruguayo es una salida por el socialismo. Lo demás es reciclar la crisis, y la política de privatizaciones con discursos seudo izquierdistas desde el gobierno. Lo único posible es cambiar el país con un perspectiva popular, o que todo siga peor de lo que está. Se puede cambiar.