GOBIERNO PONE «LAS BARBAS EN REMOJO»


La inmigración ha sido durante estos años uno de los fenómenos que más ha afectado a la sociedad uruguaya. La inmigración por factores económicos y políticos aunque la tendencia a
irse del país aparece en nuestro país ya a los fines de la década de los sesenta del siglo pasado cuando gobernaba el partido colorado.
La emigración de uruguayos de fuerza de trabajo es un fenómeno que afecta a todas las  sociedades del capitalismo que han tenido un desarrollo desigual en la vida económico y política y la oferta de trabajo y de condiciones de vida que se ofrecen son superiores a la nuestra. Esta ha sido una ya larga transferencia de capacidades que ha hecho nuestro estado a través de los diferentes gobiernos, y es uno de los problemas no resuelto para el desarrollo de nuestros países, es decir como se retiene y a la vez desarrolla n las capacidades humanas  para los países con menor desarrollo social.
Hoy según datos que se han publicado en estos días, unos 20 mil uruguayos se encuentran sin  trabajo en España que ha pasado ya largamente los 5 millones doscientos cuenta mil desocupados, más de un 23 %, lo que sitúa a estos índices en los mayores de la historia de este país, la situación de otros países de Europa es similar, aunque no son tantos los uruguayos que viven allí.
Hasta hace poco tiempo, la vieja corona española, parecía resolver los problemas de algunos países latinoamericanos pero en estos últimos años la tendencia se ha revertido, a tal punto que muchos intentan volver a sus países y otros residentes no inmigrantes pretenden irse se su país por la situación económica insoportable que tienen.
El gobierno uruguayo en más de un titula ha intentado en forma infantil pretender presentar la vuelta de los uruguayos como un triunfo de su política económica, sin embargo cada día que pasa esto se torna insostenible.
El anuncio de varios voceros gubernamentales sobre el fin del “blindaje” largamente anunciado, ha puesto a los principales agentes financieros y productivos, con las “barbas en remojo”.
No es necesario ser un genio para darse cuenta que si sigue con la política de privatizaciones y de crecimiento de la deuda externa, las dificultades para la vuelta de uruguayos en el exterior va a ser muy difícil, por no decir, imposible. Ya las propias autoridades de gobierno han dicho y explican en sus embajadas que las ayudas para la vuelta son inexistentes en Uruguay, o sea que el que vuelve es una franja muy pequeña en general con recursos más o
menos estables. 
La inmigración en nuestro país fue un recurso en que evitó las tensiones sociales y políticas en muchas etapas de nuestra vida nacional. Se puede afirmar que hoy es un tema universal que muestra las fauces más perversas de la sociedad norteamericana y del capitalismo mundial. Leyes de inmigración, muros, alambradas ejércitos privados, deportaciones negocios que proveen mano de obra barata constituyen los principales rubros no resueltos en nuestra época
sobre el tema.
En Uruguay, los uruguayos no tienen a donde ir, ni adentro ni afuera, adentro el gobierno se prepara para enfrentar los efectos de su propia política y afuera la crisis capitalista es una de las mayores de la historia.
Hay que apurar el paso, para cambiar la historia con los trabajadores y el pueblo oriental.