¿A QUÉ OBEDECE EL DESPLIEGUE MILITAR BRITÁNICO EN ATLÁNTICO SUR?

Hace ya un buen tiempo que la zona del Atlántico Sur se ha transformado en una zona de importancia económica y militar para las nuevas estrategias globales que se vienen instrumentando por los miembros de la OTAN para todos los mares del mundo.
Como todo tema que no se resuelve, el tema de las Islas Malvinas, vuelve a plantearse entre los temas claves del hemisferio que conciernen a Argentina y también a los países de América Latina. 
No es nuevo pero siempre es necesario recordar, que la historia de las vías de salidas a la crisis ha sido la industria armamentista y la guerra. No ha existido década en la historia de nuestros país que el tema militar no haya estado trágicamente presente. Podemos remontarnos a los inicios de nuestra independencia donde los conflictos entre las potencias coloniales europeas trasladaron al planeta todas las formas implícitas del desarrollo comercial y también bélico. El orden colonial fue producto del desarrollo de las potencias europeas que a fuerza de su poderío fueron estableciendo sus dominios en los mares y continentes de la tierra, claro que ello comenzó hace más de 500 años. 
También es necesario recordar que en muchos casos ello implicaba la expulsión de las  poblaciones que estaban en los lugares hacia miles de años, pero para las potencias coloniales mandaba la espada, el caballo, la pólvora y el clero y la nueva nobleza. 
Claro que ahora en la etapa del imperialismo el mundo ha cambiado y nos mandan a la región submarinos nucleares y los barcos de mayor desarrollo tecnológico del arsenal de Inglaterra. Un mensaje verdaderamente democrático.
En todos estos días el incremento de la presencia militar y las actitudes diplomáticas de Inglaterra en relación a Argentina no son nada pacíficas y revelan cual es la actitud política que mantienen sobre sus posiciones marinas el gobierno de Cameron, hacia la región son para tener en cuenta si se observa lo que viene sucediendo en Medio Oriente y recientemente con las devastación y masacre que han producido sus tropas en Libia.
La extensión de la guerra y la tensión es un objetivo de la política de las nuevas coaliciones militares y sus complejos industriales. 
Sin duda que el tema de la posición importante que tienen Las Malvinas importan y más importan sus recursos en hidrocarburos y pesca que existen en la zona. 
También es cierto que el objetivo político argentino de posicionar al tema Malvinas en el concierto internacional lo está logrando con éxito por más que la ONU, no ha tomado cartas en el asunto. Los países de la región han respaldado en las demandas de la instalación de una mesa de dialogo y negociaciones a Argentina, siendo en ello lo más explícito los países del ALBA de reciente declaraciones en el tema y también en forma más declarativa los países del MERCOSUR. 
Nuevamente el vicepresidente Astori en nuestro país ha optado una vez más por distanciar en materia de política económica a Uruguay de Argentina el día en que su partido político celebró su aniversario, en un momento que las dificultades de encuentro se hacen más difíciles por el rumbo de la política económica uruguaya. 
Lo cierto es que el conflicto de las Malvinas sigue latente, una más en el haber de la ONU que en vez de apagar los conflictos no logra imponer una política de dialogo y de paz en los principales lugares del planeta. 
Las grandes potencias siguen imponiéndole a la mayoría de los países y pueblos lo que esta bien o la que está mal para ellas.