¿ADÓNDE VA EL PAÍS?

Lo que ha surgido entonces, es un nuevo modelo de dependencia con el extranjero que ha una enorme permisividad a las inversiones extranjeras para que hagan lo que se les ocurra con el país, con el pretexto que la intervención del capital traerá trabajo, en realidad lo que se profundiza, es la dependencia. 

Cada día que pasa nuevas y mayores concreciones se suceden por parte del gobierno nacional, en la línea de continuar privatizando o lo que es más o menos lo mismo vendiendo el país y postergando la posibilidad de nuestro desarrollo independiente. 
En los últimos meses los precios han seguido creciendo a un ritmo desigual con los ingresos que reciben los trabajadores y también los pasivos. Varia son las iniciativas públicas que ha tenido el gobierno con el objetivo de confundir, a los trabajadores y al pueblo llevando a pensar que va a introducir en el mercado de trabajo a jóvenes por debajo de los 18 años y personas mayores que ya están jubiladas.
Ninguna de las medidas por las que ha optado el gobierno nacional, ha tenido una firme defensa de las personas de mayor necesidad económica en el país, que esta política financiera y de privatizaciones, los ha marginado y hundido en la pobreza.
También es cierto que es necesario que para ello se produzca, los dirigentes políticos, del movimiento sindical y social han permanecido en silencio. Entorpeciendo y limitando la movilización popular y la labor de enriquecimiento cultural del país, este silencio ha acompasado la política privatizadora del gobierno.
En estos días se ha conocido que varios emprendimientos de volumen importante en las inversiones privadas y del estado siguen corriendo, en materia de explotación minera, vinculada al gas, hidrocarburos, y minería. Sin duda que ello constituye un nuevo rubro que aun no ha redundado en nada para el país, pues lo poco que se conoce se lo llevan las compañías
extranjeras. Allí está el oro del norte del país en el departamento de Rivera, o la exportación de piedras semipreciosas en Artigas que poco y nada han dejado desde el punto de vista de la construcción de una base industrial al país. 
Ancap también ha anunciado más de una vez la existencia de hidrocarburos, y se conoce la certeza de sus directores de la existencia del combustible, aunque todavía lo real no ha trascendido los anuncios bastante costosos por ciertos de las campañas televisivas que se hacen que más bien da la idea del inicio de una temprana campaña electoral.
Si hay petróleo bienvenido, aunque nos gustaría saber que es lo que quedará para el beneficio del país y la tajada que se llevarán los contratos firmados con las empresas extranjeras, en la primera fase de prospección que se está haciendo.
Lo que si podemos afirmar desde ya que en el tema de los recursos minerales, los ejemplos de las plantas de celulosa, en el Río Negro, el de Aratiri en el este y el del puerto en Rocha, está mostrando que pocas cosas serán para el país, pues ello está evidenciando que lo que ha hecho el gobierno del Frente Amplio es un traspaso de permisos a las compañías internacionales, con fuertes apoyos en los partidos de gobierno.
Lo que ha surgido entonces, es un nuevo modelo de dependencia con el extranjero que ha una enorme permisividad a las inversiones extranjeras para que hagan lo que se les ocurra con el país, con el pretexto que la intervención del capital traerá trabajo, en realidad lo que se profundiza, es la dependencia. 
Y ello afecta sin duda el salario de los trabajadores, pues los mismos que están mandando a la desocupación en Europa a millones de trabajadores vienen a imponernos condiciones de explotación de los recursos naturales violatorias de la soberanía y también de nuestra “interpretable” Constitución de la Republica. Los gobiernos del FA se han hecho especialistas en el tema.