ECUADOR NO VA A CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

La acción de Rafael Correa es muy digna, pues a nuestro juicio ha captado uno de los problemas claves de nuestro tiempo, desde allí adentro nada se puede hacer. 

Correa, junto a Fidel
En el día de ayer, el presidente de Ecuador, Rafael Correa definió que no ira a la reunión de la Cumbre de las Américas que se realizará en la ciudad de Cartagena en Colombia, donde Cuba quedará afuera por disposición de los Estados Unidos en esta cumbre.
La novedad es que el presidente de Ecuador, ya ha reiterado que este tipo de reuniones no contribuyen a resolver los problemas de los pueblos, pues sencillamente allí los problemas urgentes que tienen los pueblos de América Latina no entran, por una práctica cada vez más alejada de los problemas que generan las políticas neoliberales.
Durante todo este tiempo Cuba ha quedado fuera por extensión de lo que ha sido la vieja política macartista, y antisocialista que se ha acuñado largamente desde Washington, primero en la fosilizada OEA y ahora en ésta cumbre, que por extensión mantiene las mismas cláusulas democráticas, que supuestamente Cuba no cumple y toda la pléyade de sellos de gobiernos, pro norteamericanos que existen en la región, muchos de ellos reprimiendo a sus pueblos, como el de Honduras por ejemplo.
Lo cierto es que los primeros países que mostraron su disconformidad con la exclusión de Cuba de ésta reunión fueron los países del ALBA, que han optado por una opción de integración independiente de las políticas de privatizaciones y de dependencia absoluta con las políticas imperiales.
El presidente Correa anunció además que no participará más en este tipo de reuniones de la Cumbre de las Américas deslindando que el problema no es con Colombia, sino con el contenido y los objetivos de esta reunión.
Esta hecho nuevamente pone de relieve lo que se ha venido produciendo en estos tiempos y es el distanciamiento cada vez mayor de los objetivos de Estados Unidos hacia América Latina, que solo pasan por la atención al circuito financiero, las inversiones, y la contemplación de la zona con las teorías remozadas de la seguridad nacional en el interior o “democrática”.
Lo cierto es que luego de más de 60 años de bloqueo a Cuba, y con una revolución en marcha con sus dirigentes y su pueblo con las banderas del socialismo desplegadas, los fascistas y oligarcas disfrazados de demócratas impiden por orden del departamento de estado norteamericano que Cuba asista a la reunión. 
La acción de Rafael Correa es muy digna, pues a nuestro juicio ha captado uno de los problemas claves de nuestro tiempo, desde allí adentro nada se puede hacer. 
Es necesario caminar hacia nuevas formas políticas de integración sin oligarcas y Washington que mientras pretende estrangular a la Revolución en Cuba con el bloqueo, siendo responsables de las más abyectas y criminales campañas, no han podido con un pueblo y su vanguardia. Esta es la realidad, hasta el Papa ha ido a este país, y los señores del capital dueños de la democracia alientan la separación entre los pueblos, la intriga y la división, en tiempos que no tienen respuestas para su crisis global.
También es cierto que el conflicto colombiano más allá de las apreciaciones mediáticas,
ha situado a este estado, en uno de los ejércitos de mayores proporciones y con más bases militares norteamericanas con dimensiones hemisféricas, que en su momento también resultado de su conflicto interno con las FARC, agredió la soberanía ecuatoriana. 
Si bien este es otro capitulo, la actitud de Ecuador tiene mucho que ver con el replantear la patria bolivariana esta vez con dimensiones continentales.