EL GOBIERNO HACE QUE LA DEUDA SEA PERPETUA, VICTORIA A LO PIRRO, RECUPERAN «GRADO INVESOR»
La nueva modalidad de dependencia ha sido de aumentar la deuda y los plazos de pago, emisión de esta en distintas monedas, en fin con nuevas terminologías, pero que la naturaleza nefasta para el país del endeudamiento financiero se ha instalado con las imposiciones económicas permanentes en los puntos principales de la política económica nacional
Luego de la crisis del 2002 donde Uruguay cayó en default y los principales partidos junto a el movimiento sindical oficial, se comprometieron a pagar con creces el gran robo de la banca privada contra los ahorristas, la salida de la crisis en ese momento fue endeudarse más y darle sustento político al gobierno de Batlle y al futuro gobierno del Frente que se comprometía a sostener la política financiera que mandaban los bancos internacionales.
No es novedad que el endeudamiento financiero, ha sido una de las principales características del proceso del capital en las últimas décadas en nuestro país, y ha regido la política mundial de los países capitalistas.
Los acuerdos posteriores al 2002 donde intervinieron los principales dirigentes políticos parlamentarios junto a los dirigentes del PIT CNT y en aquellos momentos a AEBU, han estampado las políticas posteriores que se registraron en el Frente Amplio y sobretodo en los gobiernos siguientes, donde los intereses de la deuda se pagaron por adelantado y la deuda creció al doble, en un marco de más privatizaciones y enajenación de la tierra y sus recursos naturales.
El gran objetivo de los últimos gobiernos uruguayos fue el obtener más dinero prestado, y convertir ello en un factor de desarrollo nacional, olvidando el poner los sectores más importantes de la economía orientado por el estado nacional. En realidad, la nueva modalidad de dependencia ha sido de aumentar la deuda y los plazos de pago, emisión de esta en distintas monedas, en fin con nuevas terminologías, pero que la naturaleza nefasta para el país del endeudamiento financiero se ha instalado con las imposiciones económicas permanentes en los puntos principales de la política económica nacional.
La recuperación del grado inversor, que no es más que una calificación del capital financiero, para evaluar a sus contribuyentes, o en este caso a los alumnos que tiene en el equipo de gobierno del gobierno uruguayo.
No hay dudas además que en el tema, el gobierno con la recuperación del “grado inversor”, pretende imponer una victoria política cuando en realidad lo que significa es que seguirá hipotecando la soberanía. En realidad es una victoria a lo Pirro, mientras los capitalistas hacen estragos en el mundo condecoran al gobierno de Mujica y Astori, con la posibilidad de seguir pidiendo dinero, para que después paguen los trabajadores y jubilados con salarios bajos y más impuestos.
Francamente, ello es el resultado de un gran sometimiento que han instrumentado del país ante los bancos internacionales, promoviendo las privatizaciones, las inversiones extranjeras de cualquier tipo, y la libertad absoluta de inversión de capitales.
De ello, ni se ocupan ya los sindicalistas oficiales que corren presurosos tras la política del gobierno del Frente Amplio que en estos días confunde padres y alumnos de la enseñanza con “radicales” e “izquierdistas”.
En realidad el “grado inversor”, obtenido por los genios de la política económica que tiene enloquecida a la derecha y a la “izquierda fashion” que va con todo festejando en sus foros y mesas bien servidas, replantea peligrosamente al nuevo partido de gobierno que en realidad es el partido del capital financiero que debido a la miseria y salarios bajos han obtenido su grado inversor, Lorenzo, Bergara, Astori, y todo el gobierno. Una nueva victoria pírrica.

