AVANZA NUEVO ACUERDO DE UNIDAD SOCIAL Y POLÍTICA

Es no solo imperioso sino una necesidad del proceso político

No hay dudas que el la lucha por los intereses fundamentales de los trabajadores requiere en todas las etapas esfuerzos políticos organizativos y concentrar todas las fuerzas posibles
de movilizar en un momento concreto contra el imperialismo y su política de privatizaciones que a cada paso, empuja a los trabajadores a una mayor explotaciones y embrutecimiento de las masas. 
En el momento en que el partido de gobierno ha fortalecido toda su política financiera tras los bancos internacionales y avanzando en las privatizaciones, el esfuerzo por ampliar los espacios políticos de coincidencia ante el desamparo que provoca la política del gobierno ante miles de uruguayos que son afectados por su política, militantes provenientes de grupos políticos que han batallado en las últimas décadas por la democracia y el socialismo, confluyen para dar una nueva perspectiva y empuje a las luchas populares en nuestro país.
Es no solo imperioso sino una necesidad del proceso político, que hoy ha entronizado junto a las políticas del gobierno también a la vieja política tradicional en un partido que funciona con un pensamiento único dominante dentro de la jurisprudencia y la política oligárquica.
Los acontecimientos vividos en los últimos meses sobre todo donde el gobierno nacional ha optado en forma abierta por las privatizaciones y con sesgos de violencia social creciente, evidencian que es necesario comenzar a transitar un camino ascendente de superación del discurso único que ha inmovilizado a la sociedad uruguaya en un acuerdo de todos los partidos que hoy están en el parlamento nacional. 
Las consideraciones pueden ser muchas, pero si algo es cierto es que los acuerdos tienden a recrear no solo un pensamiento y actividad que está anquilosada por la política dominante de inmovilismo social, creada por los viejos dirigentes sociales y políticos del gobierno, que empieza a tener nuevos y mayores aceptaciones de una política de unidad popular. El desengaño y la convicción que la unidad multiplica, es un verdadero disparador de la nueva situación nacional. 
También es cierto que el camino es largo y que ello es solo un paso importante, pero un paso que debe crear las condiciones para que nuevos y mayores contingentes sociales participen en este proceso de lucha, que pretende ser abortado por la política burguesa.
Recrear nuestras tradiciones históricas artiguistas, ubicar los grandes problemas para superar la dependencia con el capital extranjero, que liquida a los pequeños productores obligándolos a abandonar sus tierras, la lucha por el salario, la educación pública, las salud para todos, son los grandes temas del proceso que se avizora, que se reagrupa desde todas partes, en las luchas sociales y que nuevamente esta dispuesto a encarar nuevos desafíos.
Sin duda que es este otro paso, desde abajo, constante, tenaz, con expresiones en todo el país y que recoge las luchas constante de los trabajadores y jubilados, así como de las luchas por la soberanía y los recursos naturales hoy en peligro por las nuevas aventuras del capital y del gobierno que no pone condiciones ni se preocupa por el futuro nacional.
Un paso importante que va jalonando un proceso que nuevamente recomienza por que la lucha por la liberación del hombre aun no se ha resuelto.