SE LLEVAN EL MINERAL Y EL AGUJERO PARA NOSOTROS
Los gobiernos del FA, han profundizado este proyecto, de entrega de la tierra, de privatizaciones y también de mal uso del agua, uno de los elementos naturales que más valor le da a nuestro clima y a la pradera, otorgándole grandes ventajas comparativas en relación a toda la actividad agropecuaria
Luego de la nueva crisis de enormes dimensiones que tiene durante estos años el capitalismo no es posible pensar que este tiene una perspectiva de desarrollo propio, se puede más bien afirmar que este lleva a la humanidad a grandes peligros conducido por la gran burguesía de ésta época, que replantea nuevos y mayores problemas para los pueblos.
Los últimos emprendimientos que se han producido en nuestro país prometen un daño ambiental proporcional, a las enormes ganancias que se llevan las empresas extranjeras y sus testaferros.
Sin duda que a nueva versión en el tema la tiene el Frente Amplio en el gobierno, con nuevos problemas, como el de la forestación, del uso de los agro tóxicos en forma indiscriminada y sin control, o lo que es más
notorio aun la preparación del terreno para construir complejos de extracción de hierro y minerales, o construcción de nuevos puertos en el este en el departamento de Rocha para sacar madera y hierro en grandes cantidades.
También es cierto que ello ha generado nuevas contradicciones de clase la agresión abierta a los productores rurales que han visto como el estado y el gobierno en forma compulsiva obliga a vender sus tierras, a las compañías extranjeras. Ello sin duda que ha creado una fuerte resistencia social en la zona pues en los últimos tiempos la acción del capital era menos visible en la acción económica en relación a los dueños de la tierra y también a la pérdida de la riqueza nacional.
Los gobiernos del FA, han profundizado este proyecto, de entrega de la tierra, de privatizaciones y también de mal uso del agua, uno de los elementos naturales que más valor le da a nuestro clima y a la pradera, otorgándole grandes ventajas comparativas en relación a toda la actividad agropecuaria.
Es muy difícil medir los efectos negativos actuales en términos de la vida medioambiental del país sobre todo a partir de la desinformación que se produce desde los centros informativos oficiales y privados dominantes.
Pocas ramas industriales han tenido tantas condiciones económicas para el desarrollo de su producción y garantizar una altísima ganancia a los propietarios forestales y a la industria de la celulosa. Y tan poco ha dejado desde el punto de vista de garantizar los puestos de trabajo, en un país que los necesita.
La prueba de ello es la ex Botnia, hoy UPM, que se desarrolla en una zona franca, con combustible subvencionado, y con un regalo de problemas ambientales sujetos a una más que dudosa evaluación
por parte de las autoridades y el conocimiento que tiene la sociedad uruguaya sobre ello.
Lo único cierto es que los grandes megaproyectos evaluados así por lo que significa la inversión de ellos en el país, han contado con el apoyo explicito de la dirección sindical oficial del Pit Cnt, tanto fue así que ello fue modificado a lo que fue en sus inicios, que era en forma contraria.
La llegada al gobierno del FA supuso comportamientos nuevos, más “realistas” y renovados, por parte de muchos dirigentes sindicales que hace tiempo no se les escucha la voz, para defender el salario, luchar contra las privatizaciones y defender la soberanía del país.
En estos días los ejemplos son abundantes, con el ferrocarril y Pluna.
La salida debe ser la de la movilización por la defensa de los intereses del país ante semejante entrega.
