RECHAZO SÍ, PERO SIN BLOQUEO

El gobierno uruguayo se inclinó por rechazar el golpe pero no quiere medidas económicas, ubicándose nuevamente en un punto intermedio entre las categóricas posiciones de rechazo de Chávez, que cortará el envío de petróleo, al nuevo gobierno golpista.

Como te digo una cosa… El gobierno
rechazó el golpe en Paraguay, con condiciones
Mientras en nuestro país el aguinaldo para los jubilados lo han ido liquidando como parte de las políticas de ajuste globales que también han llegado hace un buen tiempo a nuestro país y se mantienen hasta hoy en día. 
No hay lugar a dudas que la vida social es una de las más afectadas por la política económica que viene aplicando el gobierno uruguayo, los niños en la salud, y las personas mayores en que sus ingresos son insuficientes han sido tocados en sus ingresos al no restituirse los aguinaldos que eran parte de sus derechos en la vida de nuestro país.
No es nuevo que así como han caído los salarios, las jubilaciones han sido afectadas resultado del ya largo proceso de privatizaciones que tienen las jubilaciones, a través de las AFAP y particularmente a través de la pérdida de la gestión del BPS, afectado por las políticas de privatizaciones y de clientelismo político.
En estos días además los efectos de la política de gobierno se puede apreciar en los trabajadores del país, sobretodo cuando también las políticas de conciliación llevadas adelante por el oficialismo sindical.
El gobierno uruguayo se inclinó por rechazar el golpe pero no quiere medidas económicas, ubicándose nuevamente en un punto intermedio entre las categóricas posiciones de rechazo de Chávez, que cortará el envío de petróleo, al nuevo gobierno golpista.
Lo que es cierto que para el gobierno uruguayo la política y el accionar diplomático, tendrá mayor predominio sobre las medidas estrictamente económicas, ubicándose en una opción de ir hacia una nueva salida electoral donde en este punto coincide con su par colombiano, Santos.
También es cierto que  la actitud pendular de Uruguay, de búsqueda de una salida política, sin la condena rotunda del golpe, se muestra un tanto idílica, cuando en nuestro país en estos días parece que la legalización del consumo de la marihuana ha tenido más importancia política mediática que el golpe de estado en Paraguay.
Lo único real en este tema en que el proceso de desestabilización política  continental, solo puede ser llevada adelante por los Estados Unidos que ha alentado largamente estas políticas en el continente.
No hay países blindados en este tema, Cuba tiene un bloqueo económico que lleva ya casi cinco décadas, y no ha tenido ningún tipo de  cambio de esta política criminal en este sentido. En el tablero continental parece casi irresponsables con el pueblo paraguayo afirmar que no se llevarán adelante medidas de tipo económico como si ello no tuviera nada que ver con la acción política. Sólo para el gobierno uruguayo parece que la política y la economía, va separada de la política internacional.
La larga lista de estupideces, de la derecha tradicional uruguaya que ha comparado a la guerra de triple alianza con esta situación, no hace más que condicionar la posición uruguaya como ya lo ha hecho en otros temas regionales.
Lo del golpe en Paraguay obedece a factores internos y también a geopolíticos, pues no es ninguna novedad que el Comando Sur y las potencias extra continentales han tenido una importante actividad en los últimos tiempos. 
El tema de las Islas Malvinas, quizá uno de los problemas mayores de la región, ha sido este, y si se observa detenidamente los alcances del golpe en Paraguay, no se precisa ser ningún genio para darse cuenta de la ingerencia norteamericana en toda la política de ese país.