MÁS UNIDAD Y LUCHA
Lo único cierto es que la lucha política se ha tensado entre las fuerzas del FA en el gobierno, y también con los partidos tradicionales, y no precisamente porque el gobierno uruguayo esté llevando adelante un programa de izquierda
No es novedad para nadie que el Frente Amplio, y particularmente sus gobiernos han promovido ampliamente la promoción de una política de ampliación del monocultivo forestal, la incubación de cada vez mayores plantas de celulosa y también de la instrumentación de un puerto de aguas profundas en la zona este del país.
En estos días también se avanza según las declaraciones del propio presidente de la República, José Mujica, en una nueva planta de celulosa en el departamento de Cerro Largo, siendo ésta ya la tercera que se pondrá en marcha, luego que el gobierno del Dr. Vázquez comenzara la movida de enormes proporciones financieras con capitales internacionales, y con escasos beneficios para el país, y totalmente nefastos para el medio ambiente y el agua.
La aceptación de este modelo económico financiero sin duda que tiene repercusiones muy grandes dentro del movimiento obrero y también el la vida social y política del país. A tal punto ello es así que la instrumentación de esta política por parte de los sucesivos gobiernos del Frente Amplio ha supuesto un acuerdo con todos los partidos de actuación parlamentaria y con los dirigentes del movimiento sindical oficial, y cooperativo.
De lo contrario es muy difícil entender lo que está sucediendo en la vida del país con los últimos gobiernos, y con la dirección del movimiento sindical.
La aceptación de la política de privatizaciones en toda la línea ha llevado a una política de conciliación constante entre los viejos sindicalistas y muchos nuevos, que les encanta sus nuevas posiciones de gestos constantes con el capital “inversor”, que casi siempre termina en viajes, hoteles y algún sueldito mejorado en la central oficial, o en el estado.
No puede entenderse de otra forma que antes las privatizaciones eran un desastre, y hoy son casi la salvación del país. Antes la venta de las empresas públicas, y las privatizaciones o “asociaciones” eran malas, ahora son la única salvación posible, para ellos.
Claro está que ello trae, enormes contradicciones dentro de la política oficial, la primera es como mantener su discurso de cambio, y de primera, cuando el salario no alcanza, la desocupación crece y la calle se torna violenta resultado de las relaciones sociales capitalistas que se deterioran y se reproducen, bajo el gobierno del Frente Amplio.
En estos días en que el golpe oligárquico en Paraguay y sus consecuencias, todo lo enturbian, en la región y en nuestro país, y se ha puesto de relieve las limitaciones de la política falaz del gobierno uruguayo y las contradicciones que se han expresado, en las declaraciones entre los integrantes del partido de gobierno.
Lo único cierto es que la lucha política se ha tensado entre las fuerzas del FA en el gobierno, y también con los partidos tradicionales, y no precisamente porque el gobierno uruguayo esté llevando adelante un programa de izquierda, sino todo lo contrario ha profundizado la dependencia con el capital internacional, con una notoria pérdida de nuestra soberanía. Pues ni siquiera se ha defendido con fuerza la integración entre los pueblos de América del Sur.
La desocupación, el salario bajan, ante la falta de crecimiento productivo real de nuestra economía.
Mientras tanto la indignación de los orientales honestos y el espíritu artiguista crece en los fogones y en la unidad proletaria de los de abajo.
