«MACACO VIEJO NO SUBE A PALO PODRIDO»
En el parlamento el único que defendió a los trabajadores de Pluna, fue Bordaberry y eso que allí había varios ex dirigentes sindicales oficialistas, que no hablaron.
Ahora, el senador colorado, se va del gobierno, “macaco viejo no sube a palo podrido”.
Le han dejado un formidable espacio a la derecha tradicional con está política.
Luego de la crisis que ha ocasionado el cierre de PLUNA por parte del gobierno nacional, y el intento mayor de intentar silenciar lo que ha sucedido a través de medidas que den plena impunidad a los actores de los hechos de vaciamiento de la empresa, que fue provocados por los mismos actores que promovió el gobierno, no se han hecho esperar las primeras repercusiones de tales procedimientos. Muchos de ellos han sido llevados a la justicia por el Partido Nacional y otros han sido silenciados por la mayoría parlamentaria del gobierno del Frente Amplio.
Luego de obtener aplausos por la mayoría de los trabajadores que estaban en el parlamento Bordaberry, en estos días ha dado otro paso, que no ha sido acompañado por todos los dirigentes de su partido, ello es, retirarse de los cargos del gobierno, que por cierto no son pocos y abren una nueva relación entre los principales partidos del parlamento. No puede decirse que ello afectará en forma peligrosa a la política oficial, pero si esta mostrando que se está abriendo una nueva etapa política para todos.
Jorge Batlle ex presidente y hombre que ha estado en la política nacional, decía hace un tiempo caracterizando al sistema político institucional dominante, afirmando que luego de las elecciones, se gobernaba con acuerdos o sin ellos, un cierto período de tregua política social y política y después si no se peleaban entre los partidos por algo cierto, el motivo se inventaba, para juntar los votos en las elecciones siguientes. Podrá compartirse o no, pero algo de cierto tiene la apreciación, para comprender algunos de los hechos que hoy están sucediendo. Si algo ha sucedido, en todo este tiempo, que merezca ser tenido en cuenta, es que la medalla de oro que ha ganado el gobierno actual en materia de ineficiencia para terminar con PLUNA y sus consecuencias todavía está lejos de terminarse y de apreciarse en las proporciones que el negociado financiero y privatizador ha tenido y tiene con las máximas responsabilidades políticas en los dos gobiernos del Frente Amplio.
Algunos se salen del gobierno, otros se quedan para controlar, lo cierto es que los políticos oficiales entran progresivamente en una ciénaga, y a ello pretenden llevar al país, a los trabajadores, y al conjunto de las empresas públicas.
No han podido llevar adelante un gobierno de defensa de la soberanía y de las empresas nacionales, y con total ineptitud determinan el cierre con pérdidas aun mayores que los números de los eficientes mandos de la economía nacional. Si a ello se le agrega la gestión de ANCAP y la entrega de combustible con transacciones que no tienen en cuenta las normas de su empresa, los hechos se tornan más graves.
Hace unos años los nuevos yupies de la ex izquierda vernácula y ahora oficial, hablaban de transparencia, de renovación y democracia, nada más lejos de la realidad que estos procedimientos, no ha existido ni transparencia, ni renovación ni mucho menos han tenido en cuenta sus radicales y encendidos discursos históricos, en defensa de los trabajadores y los pobres.
En el parlamento el único que defendió a los trabajadores de Pluna, fue Bordaberry y eso que allí había varios ex dirigentes sindicales oficialistas, que no hablaron.
Ahora, el senador colorado, se va del gobierno, “macaco viejo no sube a palo podrido”.
En el único lugar donde no hay transparencia es en sus procedimientos y en sus bolsillos, esto a la larga o a la corta tiene un precio político. Han hecho cualquier mamarracho, y lo pretenden arreglar con una cartita diciendo “me equivoqué”. Le han dejado un formidable espacio a la derecha tradicional con está política.
