«SER O NO SER» DE IZQUIERDA O DEL SINDICALISMO OFICIAL
Sobre las relaciones con Argentina silencio, sobre las privatizaciones de Pluna, más silencio, sobre ANCAP ni se sabe, sobre los temas sindicales menos pues el oficialismo ha apoyado todas las medidas gubernamentales en curso y hoy resulta que para el laburante no eran tan buenas.
En estos días han trascendido algunas declaraciones importantes en el partido de gobierno que evidencian no solo las importantes contradicciones políticas que surgen en el partido de gobierno, en lo que tiene que ver con los posicionamientos parlamentarios y también en lo que refiere a la IMM. No es necesario ser de izquierda, ni radical ni moderado, o de los partidos tradicionales, para llegar a la conclusión que la gestión municipal retrocede luego de ya más de dos décadas de actuación.
El camino de las privatizaciones, las relaciones laborales, la descentralización y lo que opina la población esta sobre la mesa como una verdadera mezcla explosiva que no termina resolviéndose correctamente.
Como el partido de gobierno se ha ido quedando sin el entusiasmo inicial para hacer política, y ha optado por ser un administrador más, cada tanto aparece alguien que sacude la melena, pone a disposición los cargos, y dice que es de izquierda para intentar recordarle al electorado que el Frente Amplio, existe, o por lo menos está en el gobierno intentando recoger un caudal electoral que le permita man-tenerse a flote, en el marco de un impresionante empuje de privatizaciones.
A pocos días de una serie de estallidos de nuevas movilizaciones públicas y privadas, que ha esta altura de los acontecimientos se han convertido en algo crónico de la sociedad uruguaya, resultado del largo proceso de instrumentación de un modelo oligárquico financiero, que ha profundizado también los últimos gobiernos del país.
En estos días además, donde se hace evidente que no existe una seria política educativa y de salud, se pone de manifiesto que los salarios son insuficientes ante el constante ajuste de los precios al consumo y donde la política salarial de gobierno, juega sin miramientos, a favor de las grandes empresas y del insuficiente presupuesto del estado.
A ello debería agregársele las iniciativas presidenciales que han dejado muchas dudas en el espectro político y también, en la población. Como se expresa vulgarmente “tirios y troyanos”, quedan sistemáticamente desconcertados ante tal volumen, de emprendimientos.
Nunca una iniciativa presidencial ha tenido tanta difusión como el plantar y distribuir marihuana, en este mandato presidencial. Sobre todo cuando, casi en el mismo instante ha quebrado Pluna, y toda la investigación hoy está en manos de la Justicia, pues el gobierno se ha negado a investigar, determinando responsabilidades en el parlamento.
Nuestro país es muy pequeño para ocultar cosas en la vida nacional y política, pero también en ello, aunque lo nieguen, el gobierno ha continuado con una política de silencio e impunidad sobre los acontecimientos sociales y políticos de importante volumen social, económico y político.
Sobre las relaciones con Argentina silencio, sobre las privatizaciones de Pluna, más silencio, sobre ANCAP ni se sabe, sobre los temas sindicales menos pues el oficialismo ha apoyado todas las medidas gubernamentales en curso y hoy resulta que para el laburante no eran tan buenas. El tema entonces es como siempre de que lado están y a quién defienden los dirigentes sindicales.
Es probable que no hayan estudiado a Hamlet, aunque hace no mucho tiempo no se precisa ser un erudito en literatura para hacerlo, pero el “ser o no ser” recorre la estructura política del gobierno y de sus direcciones sindicales.
