SE MUEVEN LOS TRABAJADORES Y EL GOBIERNO SE ENLOQUECE
Lo único cierto es que la Dirección Nacional de Trabajo en estos días tiene mucho trabajo, para conciliar las partes, con el secretariado del Pit Cnt y el Poder Ejecutivo.
En estos días que los pesos no alcanzan se ha intensificado como suele suceder todos los años la movilización de los trabajadores por la mejora de su situación salarial.
Uno de los lugares donde mayor tensión se ha producido han sido las empresas del estado y en los últimos días particularmente con el abastecimiento de combustible.
Uno de los lugares donde mayor tensión se ha producido han sido las empresas del estado y en los últimos días particularmente con el abastecimiento de combustible.
No tenemos duda que el manejo que se ha hecho desde los medios de comunicación más importantes y desde el propio gobierno han promovido una gran confusión donde siempre la “culpa” es de los trabajadores. Sin embargo si se observa detenidamente cual ha sido la causa del conflicto, ello ha estado referido a aspectos de seguridad producidos en el muelle de la refinería cuando los trabajadores denunciaron que no habían condiciones para descargar el gas de dos barcos que estaban en la bahía, por motivos de seguridad laboral, cosa que fue reiterada también por el parte de los bomberos.
Claro que está información clave, fue omitida para entonces, responsabilizar por momentos calumniosamente a los trabajadores.
Lo único cierto es que la razón principal que presentan los trabajadores, es que el trabajo se ha hecho a reglamento, tal como lo expresa el contrato, trabajo sin horas extras, al tiempo que se pide en forma constante, la preparación de nuevos trabajadores para la sección.
Más allá de lo anecdótico y del pamento que se ha hecho sobre el agotamiento del combustible que se produjo el fin de semana, resultado que los automovilistas salieron como locos a cargar sus tanques, el desabastecimiento no se ha producido.
Pero en medio de esta especie de locura, ello nuevamente ha permitido que se hable de la “esencialidad” del servicio y para que el gobierno a través de sus autoridades han amenazado una y otra vez con aplicar la norma.
Nadie sabe bien a esta altura de las circunstancias si la situación al gobierno parece escapársele de las manos, o las idas y venidas de las luchas sindicales, están provocando una frenética negociación y una más amplia movilización resultado de salarios bajos y una
insuficiencia también en los resultados de la gestión de las empresas públicas.
Lo único cierto es que la Dirección Nacional de Trabajo en estos días tiene mucho trabajo, para conciliar las partes, con el secretariado del Pit Cnt y el Poder Ejecutivo.
El gobierno últimamente, ha dado grandes zancadas en materia anti obrera, ha cerrado Pluna, tiene cheques voladores que aun no se han cobrado, suben los artículos de consumo y primera necesidad y arriba amenaza con la esencialidad para frenar las demandas de los trabajadores, que en muchos casos no han cobrado decentemente.
Lo único que se le ocurre a Cánepa o a Olesker es decir que “respetan” las demandas de los trabajadores, pero que estos están bien, que nunca les han aumentado tanto. En realidad lo que deberían decir es que el salario sigue de-primido a pesar que al gobierno le sude el talón haciendo fuerza, cosa por otra parte que dudamos bastante y que la Juventud no cree.
Lo único cierto es que en estas pulseadas varias cosas se juegan, algunos directores no nos cabe duda que sus futuras carreras políticas, pues así es este país con el Frente Amplio incluido y en el gobierno. Esto lo saben los directores de ANCAP, los trabajadores sindicalizados y también la población aunque buena parte del gobierno y la oposición parlamentaria, esté ocupado de la Maruja.
Claro que está información clave, fue omitida para entonces, responsabilizar por momentos calumniosamente a los trabajadores.
Lo único cierto es que la razón principal que presentan los trabajadores, es que el trabajo se ha hecho a reglamento, tal como lo expresa el contrato, trabajo sin horas extras, al tiempo que se pide en forma constante, la preparación de nuevos trabajadores para la sección.
Más allá de lo anecdótico y del pamento que se ha hecho sobre el agotamiento del combustible que se produjo el fin de semana, resultado que los automovilistas salieron como locos a cargar sus tanques, el desabastecimiento no se ha producido.
Pero en medio de esta especie de locura, ello nuevamente ha permitido que se hable de la “esencialidad” del servicio y para que el gobierno a través de sus autoridades han amenazado una y otra vez con aplicar la norma.
Nadie sabe bien a esta altura de las circunstancias si la situación al gobierno parece escapársele de las manos, o las idas y venidas de las luchas sindicales, están provocando una frenética negociación y una más amplia movilización resultado de salarios bajos y una
insuficiencia también en los resultados de la gestión de las empresas públicas.
Lo único cierto es que la Dirección Nacional de Trabajo en estos días tiene mucho trabajo, para conciliar las partes, con el secretariado del Pit Cnt y el Poder Ejecutivo.
El gobierno últimamente, ha dado grandes zancadas en materia anti obrera, ha cerrado Pluna, tiene cheques voladores que aun no se han cobrado, suben los artículos de consumo y primera necesidad y arriba amenaza con la esencialidad para frenar las demandas de los trabajadores, que en muchos casos no han cobrado decentemente.
Lo único que se le ocurre a Cánepa o a Olesker es decir que “respetan” las demandas de los trabajadores, pero que estos están bien, que nunca les han aumentado tanto. En realidad lo que deberían decir es que el salario sigue de-primido a pesar que al gobierno le sude el talón haciendo fuerza, cosa por otra parte que dudamos bastante y que la Juventud no cree.
Lo único cierto es que en estas pulseadas varias cosas se juegan, algunos directores no nos cabe duda que sus futuras carreras políticas, pues así es este país con el Frente Amplio incluido y en el gobierno. Esto lo saben los directores de ANCAP, los trabajadores sindicalizados y también la población aunque buena parte del gobierno y la oposición parlamentaria, esté ocupado de la Maruja.
