EN LA EDUCACIÓN Y SALUD, OTRA CRISIS DE PROPORCIONES
Millones de dólares, se han esfumado gracias a la gestión de los nuevos privatizadores y sus amigos de las bandas empresariales, que vienen para hacer suculentos negocios con el estado “ineficiente”, que es como le gusta denominarlos a los nuevos y viejos izquierdistas del gobierno, adoradores del mercado y de los banqueros internacionales.
Sin posibilidades de salir rápidamente de la crisis originada de la quiebra y posterior cierre de PLUNA por parte del gobierno, todo parece quedar en manos de empresas privadas, continuando una de las partes de los ciclos de inversión. Si se observa lo que viene sucediendo en otras áreas de la actividad pública, como la educación por ejemplo, lo que hace un tiempo fue anunciado en la gestión de gobierno hoy se ha concretado en nuevos cambios en las autoridades, combinado con una importante falta de resultados en el desarrollo educativo.
Los resultados de todo el proceso de aplicación de las principales líneas de acción del gobierno de Mujica, evidencian que el proceso de privatizaciones con un supuesto gobierno de izquierda se ha transformado en un suculento negocio para los “inversores” que son llamados a invertir en condiciones favorables a sus intereses pero totalmente desfavorables para el conjunto del país y los trabajadores nacionales, que cada día ven más insegura su situación ante las pérdidas de trabajo constante.
Aunque lo único cierto es que de todo esto las pérdidas de los negocios del estado uruguayo durante este gobierno son colosales, en valor constante y en posibilidades. Millones de dólares, se han esfumado gracias a la gestión de los nuevos privatizadores y sus
amigos de las bandas empresariales, que vienen para hacer suculentos negocios con el estado “ineficiente”, que es como le gusta denominarlos a los nuevos y viejos izquierdistas del gobierno, adoradores del mercado y de los banqueros internacionales.
Como parece que no es suficiente con la crisis originada por su política el gobierno ha optado por “renunciar” a dos autoridades de la enseñan-za, ante lo que es evidente la falta de resultados, y los nuevos reacomodos políticos en el Frente Amplio, donde el aparato sindical incide mucho más en la interna del gobierno luego de las in-ternas de mayo pasado y varios vicepresidentes entre ellos Castillo, fuera el nuevo pívot con el gobierno nacional.
Muy poco y nada de todas formas ha cambiado desde el punto de vista de los resultados de la política nacional que con la acción sicológica de las encuestas hace entrar al partido de gobierno en un recogimiento cada vez mayor, en la medida que el entusiasmo por el cambio ha sido barrido por la política de sus encargados desde el poder.
La crisis ya crónica desde los ámbitos de la salud y la educación lleva a constantes ajustes políticos, y a nuevas contradicciones lo que hace que la ines-tabilidad de la política del gobierno del FA vaya en aumento, por más que los indicares de mejoramiento vengan en forma casi exclusiva desde los anuncios de ADM, la ARU o la propia embajadora norteame-ricana.
Las constantes explicaciones por parte del gobierno nacional a través de sus principales voceros ante los exportadores, y los empresarios vinculados al rumbo económico, no son más que parte de la inestable situación que se vive, por la dependencia de la economía uruguaya del mercado externo y sus exportaciones.
Sin duda que cada día que pasa, se hace más necesario levantar la mirada sobre los principales problemas del país, para impedir la entrega y avanzar en un verdadero programa de soluciones populares.
Los resultados de todo el proceso de aplicación de las principales líneas de acción del gobierno de Mujica, evidencian que el proceso de privatizaciones con un supuesto gobierno de izquierda se ha transformado en un suculento negocio para los “inversores” que son llamados a invertir en condiciones favorables a sus intereses pero totalmente desfavorables para el conjunto del país y los trabajadores nacionales, que cada día ven más insegura su situación ante las pérdidas de trabajo constante.
Aunque lo único cierto es que de todo esto las pérdidas de los negocios del estado uruguayo durante este gobierno son colosales, en valor constante y en posibilidades. Millones de dólares, se han esfumado gracias a la gestión de los nuevos privatizadores y sus
amigos de las bandas empresariales, que vienen para hacer suculentos negocios con el estado “ineficiente”, que es como le gusta denominarlos a los nuevos y viejos izquierdistas del gobierno, adoradores del mercado y de los banqueros internacionales.
Como parece que no es suficiente con la crisis originada por su política el gobierno ha optado por “renunciar” a dos autoridades de la enseñan-za, ante lo que es evidente la falta de resultados, y los nuevos reacomodos políticos en el Frente Amplio, donde el aparato sindical incide mucho más en la interna del gobierno luego de las in-ternas de mayo pasado y varios vicepresidentes entre ellos Castillo, fuera el nuevo pívot con el gobierno nacional.
Muy poco y nada de todas formas ha cambiado desde el punto de vista de los resultados de la política nacional que con la acción sicológica de las encuestas hace entrar al partido de gobierno en un recogimiento cada vez mayor, en la medida que el entusiasmo por el cambio ha sido barrido por la política de sus encargados desde el poder.
La crisis ya crónica desde los ámbitos de la salud y la educación lleva a constantes ajustes políticos, y a nuevas contradicciones lo que hace que la ines-tabilidad de la política del gobierno del FA vaya en aumento, por más que los indicares de mejoramiento vengan en forma casi exclusiva desde los anuncios de ADM, la ARU o la propia embajadora norteame-ricana.
Las constantes explicaciones por parte del gobierno nacional a través de sus principales voceros ante los exportadores, y los empresarios vinculados al rumbo económico, no son más que parte de la inestable situación que se vive, por la dependencia de la economía uruguaya del mercado externo y sus exportaciones.
Sin duda que cada día que pasa, se hace más necesario levantar la mirada sobre los principales problemas del país, para impedir la entrega y avanzar en un verdadero programa de soluciones populares.
