FUE APOYADO POR EL FRENTE AMPLIO
Es evidente que la corrupción es inherente a las políticas de privatizaciones que por esta región no han finalizado, pues los que las criticaban han seguido adelante con ellas
En estos días se ha conocido que uno de los mayores escándalos de la política de Brasil ha sido protagonizada por el partido en el gobierno, donde la justicia ha procesado a Dirceu, uno de los más notorios dirigentes partidarios y responsable de toda la política de Lula a nivel parlamentario en uno de los mayores hechos de corrupción política de la vida de éste país.
Aunque hoy no abundaremos en lo que no deja de ser un hecho importante en el más grande país del MERCOSUR, y en uno de los grandes de la economía mundial.
Desde la perspectiva uruguaya, de estos hechos, que no dejan de preocuparnos, es necesario tener presente que en nuestro país la relación del gobierno uruguayo en los últimos tiempos con los gobiernos de la alta directiva del partido de los trabajadores lleva décadas.
Es más cuando se desarrollan estos hechos de corrupción y se conocen por la noticias provenientes del país del norte, hace ya unos cuantos años, la dirección del Frente Amplio emitió un saludo “solidario”, ante la brutal campaña desestabilizadora que sufría en aquel entonces gobierno de Lula. Hasta aquí los hechos de solidaridad que se expresaron desde la dirección partidaria, cuando un operador con una valija de dólares iba comprando votos de los parlamentarios de la oposición para sostener al gobierno. Esta memorable iniciativa de la dirección del FA ampliamente difundida y defendida a vos en cuello por el inefable León Lev, constituye uno de los tantos hechos que no tienen casi sentido ético y que están contribuyendo a desbarrancar más al partido de gobierno en estos días.
Claro que ello no ha tenido el tratamiento suficiente no tanto en el país del norte, sino en la conducta de “seguidismo” que adoptan los dirigentes oficiales ante un hecho tan relevante. No importa si algo está bien o mal, el asunto es no perder fuerza en la relación con un aliado tan importante.
Varias veces lo hemos dicho, no sólo nosotros por cierto, la políticas de firmes alianza hacia el centro derecha de partidos que han comenzado su carrera política con base en los sindicatos y los trabajadores, en su ida hacia partidos del sistema dominante han consolidado alianzas con importantes operadores o directamente con miembros de la derecha tradicional. Ello ha supuesto mucho dinero de por medio y un nuevo estatus en el orden nacional y regional.
También de ello surge que el control del sistema político donde todo vale, supone el reconocer que la compra de votos ha comenzado a ser algo normal dentro de la política parlamentaria burguesa.
Claro que desde aquí los ex comunistas que hoy vuelven ha encontrarse con los que se habían quedado dentro de su partido en las polémicas públicas, no tienen mucho prurito ante este derrumbe impresionante, de los que demandan “más democracia”, al socialismo. En realidad ahora se entiende más, es más “democracia”, más “transparencia” y más dinero en el bolsillo. Así funcionan los nuevos emprendimientos políticos de los privatizadores de ayer y de hoy.
Es bueno, tener presente por más que cada vez se tiene menos en cuenta desde las políticas de los gobiernos de turno, que los controles sobre los que ejercen la autoridad política, nunca está demás. Y también es evidente que la corrupción es inherente a las políticas de privatizaciones que por esta región no han finalizado, pues los que las criticaban han seguido adelante con ellas.
Aunque hoy no abundaremos en lo que no deja de ser un hecho importante en el más grande país del MERCOSUR, y en uno de los grandes de la economía mundial.
Desde la perspectiva uruguaya, de estos hechos, que no dejan de preocuparnos, es necesario tener presente que en nuestro país la relación del gobierno uruguayo en los últimos tiempos con los gobiernos de la alta directiva del partido de los trabajadores lleva décadas.
Es más cuando se desarrollan estos hechos de corrupción y se conocen por la noticias provenientes del país del norte, hace ya unos cuantos años, la dirección del Frente Amplio emitió un saludo “solidario”, ante la brutal campaña desestabilizadora que sufría en aquel entonces gobierno de Lula. Hasta aquí los hechos de solidaridad que se expresaron desde la dirección partidaria, cuando un operador con una valija de dólares iba comprando votos de los parlamentarios de la oposición para sostener al gobierno. Esta memorable iniciativa de la dirección del FA ampliamente difundida y defendida a vos en cuello por el inefable León Lev, constituye uno de los tantos hechos que no tienen casi sentido ético y que están contribuyendo a desbarrancar más al partido de gobierno en estos días.
Claro que ello no ha tenido el tratamiento suficiente no tanto en el país del norte, sino en la conducta de “seguidismo” que adoptan los dirigentes oficiales ante un hecho tan relevante. No importa si algo está bien o mal, el asunto es no perder fuerza en la relación con un aliado tan importante.
Varias veces lo hemos dicho, no sólo nosotros por cierto, la políticas de firmes alianza hacia el centro derecha de partidos que han comenzado su carrera política con base en los sindicatos y los trabajadores, en su ida hacia partidos del sistema dominante han consolidado alianzas con importantes operadores o directamente con miembros de la derecha tradicional. Ello ha supuesto mucho dinero de por medio y un nuevo estatus en el orden nacional y regional.
También de ello surge que el control del sistema político donde todo vale, supone el reconocer que la compra de votos ha comenzado a ser algo normal dentro de la política parlamentaria burguesa.
Claro que desde aquí los ex comunistas que hoy vuelven ha encontrarse con los que se habían quedado dentro de su partido en las polémicas públicas, no tienen mucho prurito ante este derrumbe impresionante, de los que demandan “más democracia”, al socialismo. En realidad ahora se entiende más, es más “democracia”, más “transparencia” y más dinero en el bolsillo. Así funcionan los nuevos emprendimientos políticos de los privatizadores de ayer y de hoy.
Es bueno, tener presente por más que cada vez se tiene menos en cuenta desde las políticas de los gobiernos de turno, que los controles sobre los que ejercen la autoridad política, nunca está demás. Y también es evidente que la corrupción es inherente a las políticas de privatizaciones que por esta región no han finalizado, pues los que las criticaban han seguido adelante con ellas.

