EL 26 M, UN PUGILISTA QUE SIEMPRE DA PELEA

Escribe Edgar Lenin Rodríguez (*)

Me tocó conocer al 26 de Marzo en un momento crucial, fue a principios del dos mil cuatro, así que pasamos de hablar y convencer a la gente, para que el Frente Amplio ganara, era lo que correspondía, estábamos ahí y pensábamos que era un paso necesario, y así lo hacíamos, y ya en vísperas de las elecciones nacionales, en una de tantas visitas a su amo, Tabaré Vázquez, anuncia a Astori como ministro de economía, significaba para el pueblo trabajador una jopeada de aquellas.
También ahí fue necesario tomar posición, y denunciar esa jugarreta, mucha gente honesta no nos entendió en ese momento y nos condeno. Por suerte la cruel realidad fue colocando cada cosa en su lugar y quedó demostrado que no estábamos equivocados.
Luego lo entendí, se venían tiempos duros, pero era necesario para poder seguir avanzando en un proyecto de izquierda, que el progresismo mostrará su rostro verdadero, y así este pueblo honesto se desengañará. Podríamos nombrar una larga lista de todos los hechos que sucedieron y que fueron llevando a que nuestra coexistencia en esa cofradía se volviera incompatible, y en resolución tomada desde las bases, sencillamente nos fuimos y armamos rancho aparte.
Fueron tiempos muy duros, de estar de puntas de pie con el agua hasta cuello, pero firmes y convencidos de lo que hacíamos.
Hoy podemos decir que el vendaval progresista que todo lo destruye, no nos pudo derribar, y para los que le gusta el box, podemos decir que nos pegó por todos lados, que nos arrinconó contra las cuerdas, que por momentos nos hizo tambalear, pero no caímos, y vimos ahí la fuerza de los principios, como se hace cuando el enemigo es poderoso y pretende aplastarte, como cuando ya no queda casi nada, solo te aferrás a los principios, a la memoria de los que cayeron peleando por un ideal. 
Creo que es eso lo que el progresismo no puede entender, ellos que todo lo compran, y todo lo venden, que de una forma u otra, todo lo corrompen, desesperanzando al pueblo trabajador, no soportan ver a ese pugilista flaco y mal vestido, como toda la clase trabajadora, que se niega a caer, y sigue pidiendo pelear un round más, unopor vez, pero quiere pelear un round más.
Ahora mirando hacia atrás, podemos ver como fuimos creciendo, en fibra y en músculo, como todo deportista también nos fuimos depurando, eliminando a base de ejercicio esa grasa molesta que solo forma bulto y que no aporta nada, y así fue que Raulito Fernando se fue con los suyos.
Cuando llegué tenían el mismo método de trabajo que hasta ahora dura, así que pienso que siempre fue así, me sorprendía ver como los integrantes de la dirección nacional del 26M, repartían volantes en la feria, pintaban muros, pegaban afiches, y hasta hacían chorizos al pan en un medio tanque para hacer finanzas, en una actividad cualquiera. Dirigentes y bases, compartiendo la línea de fuego, y si bien es cierto que al dirigente hay que cuidarlo, cualquiera sabe que se puede proteger a alguien si primero ves que se la juega contigo. Y me preguntaba en que otro espacio político ves estas cosas, los militantes honestos luego que comprueban que los descalificativos que se nos otorgan, solo son eso, descalificativos, se ven cautivados por la disposición al trabajo y no tenemos que salir a pescar en la pecera, simplemente no salimos a reclutar a nadie, los militantes vienen solos.
Y quizás sea buena tarea esa de reorganizar a toda la gente que se nos acerca, y prepararnos para los tiempos venideros.
* OBRERO DE LA CONSTRUCCIÓN, INTEGRANTE DEL SECTOR TRABAJADORES DEL 26M Y DEL ENCUENTRO NACIONAL DE TRABAJADORES, ESTUDIANTES Y JUBILADOS (ENTEJ)