LA TIERRA ES UNO DE LOS CENTROS DEL CONFLICTO EN COLOMBIA
También hemos observado que el tema de la propiedad de la tierra origen principal del conflicto, ha sido puesto sobre la mesa por las fuerzas insurgentes, junto a las largas demandas en el tema de las organizaciones sociales, afectadas por la situación que se vive con la guerra, el desplazamiento de las poblaciones y la utilización constante que se ha hecho en el tema del narcotráfico por parte de
las fuerzas imperiales.
Ni la larga ayuda financiera y técnica militar, ni la guerra sucia desatada por las clases oligárquicas en Colombia durante, más de seis décadas a logrado terminar con la guerra exterminando a las FARC EP, que se han transformado en los últimos tiempos en las guerrillas en armas hoy transformadas en un ejército insurgente.
Luego del inicio de un trabajoso proceso de dialogo instalado en La Habana y en Oslo entre el gobierno de Santos, y la misión encargada de la negociación llevada adelante por altos dirigentes del proceso de dialogo, en el que se destacan varios miembros del Secretariado entre ellos Iván Márquez, sin duda que esto es un proceso que está demostrando los cursos nuevos que van adoptando los procesos de liberación nacional y social en el continente americano.
El reconocimiento público de las FARC como interlocutor del pueblo oprimido y explotado de Colombia por el gobierno y el estado en este momento sin duda que es un paso político que trasciende la merecida vida en paz a la que tienen derecho todos los colombianos, y sobretodo es un paso para entendimientos mayores.
Todavía las armas no se han callado a pesar que la beligerancia insurgente decretó la medida sin contraparte por parte del gobierno de Santos, y ello en estos días ha retornado el uso ofensivo de la guerrilla cosa que por parte del ejército colombiano nunca cesó.
Nos interesa sí en todo este proceso que la Juventud ha seguido observando los pasos informativos que se han producido en este último año, como han ido incorporándose temas en el diálogo, que son de gran importancia, sobretodo porque los llamados procesos de paz o de aperturas de diálogos, no son nuevas en Colombia.
Existe una larga procesión de regresiones o de incumplimientos que muchas veces terminaron en nuevas incursiones represivas contra los trabajadores, campesinos, estudiantes e intelectuales, de ese país.
También hemos observado que el tema de la propiedad de la tierra origen principal del conflicto, ha sido puesto sobre la mesa por las fuerzas insurgentes, junto a las largas demandas en el tema de las organizaciones sociales, afectadas por la situación que se vive con la guerra, el desplazamiento de las poblaciones y la utilización constante que se ha hecho en el tema del narcotráfico por parte de
las fuerzas imperiales.
El tema de la tierra es la herencia proveniente de los tiempos coloniales y los repartos oligárquicos que se han producido en toda América Latina, favoreciendo a los grandes propietarios latifundistas, y hoy a las empresas extranjeras que vienen por la obtención de los recursos naturales y la destrucción del medioambiente.
Sin duda que no será sencilla la resolución de los problemas políticos colombianos, pero está claro que se va creando una amplia conciencia nacional e internacional sobre todo el proceso político con intervención del pueblo, que también ha llevado sus propuestas a iniciativa del mando guerrillero. Es probable que los debates estén en todas partes, en la selva en las ciudades y en los foros internacionales, Lo que está claro es que las armas por las propias declaraciones de los voceros de las FARC no serán parte de la negociación hasta que todas las demandas populares sean contempladas.
No será fácil, ni sencillo.
Lo cierto es que la guerra, para la visión oligárquica e imperial no ha resuelto el problema como en otras partes los temas políticos. En todo caso lo ha agravado más.
Luego del inicio de un trabajoso proceso de dialogo instalado en La Habana y en Oslo entre el gobierno de Santos, y la misión encargada de la negociación llevada adelante por altos dirigentes del proceso de dialogo, en el que se destacan varios miembros del Secretariado entre ellos Iván Márquez, sin duda que esto es un proceso que está demostrando los cursos nuevos que van adoptando los procesos de liberación nacional y social en el continente americano.
El reconocimiento público de las FARC como interlocutor del pueblo oprimido y explotado de Colombia por el gobierno y el estado en este momento sin duda que es un paso político que trasciende la merecida vida en paz a la que tienen derecho todos los colombianos, y sobretodo es un paso para entendimientos mayores.
Todavía las armas no se han callado a pesar que la beligerancia insurgente decretó la medida sin contraparte por parte del gobierno de Santos, y ello en estos días ha retornado el uso ofensivo de la guerrilla cosa que por parte del ejército colombiano nunca cesó.
Nos interesa sí en todo este proceso que la Juventud ha seguido observando los pasos informativos que se han producido en este último año, como han ido incorporándose temas en el diálogo, que son de gran importancia, sobretodo porque los llamados procesos de paz o de aperturas de diálogos, no son nuevas en Colombia.
Existe una larga procesión de regresiones o de incumplimientos que muchas veces terminaron en nuevas incursiones represivas contra los trabajadores, campesinos, estudiantes e intelectuales, de ese país.
También hemos observado que el tema de la propiedad de la tierra origen principal del conflicto, ha sido puesto sobre la mesa por las fuerzas insurgentes, junto a las largas demandas en el tema de las organizaciones sociales, afectadas por la situación que se vive con la guerra, el desplazamiento de las poblaciones y la utilización constante que se ha hecho en el tema del narcotráfico por parte de
las fuerzas imperiales.
El tema de la tierra es la herencia proveniente de los tiempos coloniales y los repartos oligárquicos que se han producido en toda América Latina, favoreciendo a los grandes propietarios latifundistas, y hoy a las empresas extranjeras que vienen por la obtención de los recursos naturales y la destrucción del medioambiente.
Sin duda que no será sencilla la resolución de los problemas políticos colombianos, pero está claro que se va creando una amplia conciencia nacional e internacional sobre todo el proceso político con intervención del pueblo, que también ha llevado sus propuestas a iniciativa del mando guerrillero. Es probable que los debates estén en todas partes, en la selva en las ciudades y en los foros internacionales, Lo que está claro es que las armas por las propias declaraciones de los voceros de las FARC no serán parte de la negociación hasta que todas las demandas populares sean contempladas.
No será fácil, ni sencillo.
Lo cierto es que la guerra, para la visión oligárquica e imperial no ha resuelto el problema como en otras partes los temas políticos. En todo caso lo ha agravado más.

