EN ARGENTINA LOS TORTURADORES Y RESPONSABLES DE «TERRORISMO DE ESTADO» ANTE LA JUSTICIA
En materia de Derechos Humanos, la decisión política del gobierno de Cristina Fernández ha interpretado los reclamos de su pueblo, en materia del gran debe que existe, en todos nuestros países, en situaciones que siguen afectando a la sociedad hasta nuestros días.
Es significativo, que en estos días la plana mayor de la dictadura Argentina nuevamente, deben declarar por sus crímenes ante la Justicia argentina, lo que sin dudas que tiene enorme repercusión en nuestro país, sobretodo porque el único militar detenido en Brasil y extraditado por delitos en este país fue Cordero que integraba los mandos de la inteligencia del estado en tiempos de la dictadura Uruguay.
También llama la atención la poca difusión de estos hechos por parte de los medios oficiales y privados sobre estos hechos, que siguen determinando la historia de nuestro país.
Las ramificaciones de estos hechos que implicó una amplia coordinación de servicios de inteligencia del estado en todos los países del Cono Sur americano, devela la importancia de tales hechos, que abarco centros de tortura, desapariciones de hombres y mujeres, secuestros de niños, en donde todo el aparato del estado estuvo implicado, inclusive la Iglesia que jugó un papel tristemente célebre de apoyo a la dictadura Argentina, donde tuvo el mayor centro la política de exterminio. Por más que ello ha sido largamente extendido por las políticas oligárquicas y fascistas en América Latina, con amplio apoyo de los Estados Unidos.
Se calcula que el nuevo juicio puede llevar dos años, pues existen más de seiscientas personas que declararan contra delitos que son de lesa humanidad, y donde un importante número de juicios están vinculados a perseguidos políticos en Uruguay, y también de todos los países del cono sur de América.
En nuestro país durante los gobiernos del Frente Amplio hemos recorrido los caminos inversos, en materia de Derechos Humanos luego de ocho años de gobierno del Dr.Vázquez y ahora Mujica, se ha construido una cárcel VIP para los torturadores dentro de un cuartel, donde la razón principal es que no fueran extraditados a la Argentina. Los gobiernos del FA, han hecho muy bien los deberes para mantener la impunidad a los delitos cometidos por los organismos represivos del estado hasta nuestros días.
La estrategia ha sido conocer parte de la verdad en cuenta gotas, en medio de importantes escándalos políticos y jurídicos que es parte de la historia de los últimos años, hasta nuestros días. Pretextos de todo tipo para entretener a los trabajadores y jóvenes sobre la imposibilidad de la política oficial para hacer cambios en materia de derechos humanos. Plebiscitos perdidos, por divisiones en el gobierno del Frente Amplio, que nada han cambiado, crisis en la política del gobierno en el parlamento, y ahora también extendida a la Suprema Corte de Justicia con la jueza Mota y el ministro de Defensa Fernández Huidobro, que ha sido el nuevo mariscal de la impunidad, en el gobierno.
Lo único cierto, es que en materia de Derechos Humanos, la decisión política del gobierno de Cristina Fernández ha interpretado los reclamos de su pueblo, en materia del gran debe que existe, en todos nuestros países, en situaciones que siguen afectando a la sociedad hasta nuestros días.
También ello revela el curso tan diferente que ha tenido en nuestro país, la verdad y la justicia, siendo este uno de los reclamos mayores de la sociedad y también de las nuevas generaciones, que quieren incorporarse a la vida, con derechos plenos y libertad.
También llama la atención la poca difusión de estos hechos por parte de los medios oficiales y privados sobre estos hechos, que siguen determinando la historia de nuestro país.
Las ramificaciones de estos hechos que implicó una amplia coordinación de servicios de inteligencia del estado en todos los países del Cono Sur americano, devela la importancia de tales hechos, que abarco centros de tortura, desapariciones de hombres y mujeres, secuestros de niños, en donde todo el aparato del estado estuvo implicado, inclusive la Iglesia que jugó un papel tristemente célebre de apoyo a la dictadura Argentina, donde tuvo el mayor centro la política de exterminio. Por más que ello ha sido largamente extendido por las políticas oligárquicas y fascistas en América Latina, con amplio apoyo de los Estados Unidos.
Se calcula que el nuevo juicio puede llevar dos años, pues existen más de seiscientas personas que declararan contra delitos que son de lesa humanidad, y donde un importante número de juicios están vinculados a perseguidos políticos en Uruguay, y también de todos los países del cono sur de América.
En nuestro país durante los gobiernos del Frente Amplio hemos recorrido los caminos inversos, en materia de Derechos Humanos luego de ocho años de gobierno del Dr.Vázquez y ahora Mujica, se ha construido una cárcel VIP para los torturadores dentro de un cuartel, donde la razón principal es que no fueran extraditados a la Argentina. Los gobiernos del FA, han hecho muy bien los deberes para mantener la impunidad a los delitos cometidos por los organismos represivos del estado hasta nuestros días.
La estrategia ha sido conocer parte de la verdad en cuenta gotas, en medio de importantes escándalos políticos y jurídicos que es parte de la historia de los últimos años, hasta nuestros días. Pretextos de todo tipo para entretener a los trabajadores y jóvenes sobre la imposibilidad de la política oficial para hacer cambios en materia de derechos humanos. Plebiscitos perdidos, por divisiones en el gobierno del Frente Amplio, que nada han cambiado, crisis en la política del gobierno en el parlamento, y ahora también extendida a la Suprema Corte de Justicia con la jueza Mota y el ministro de Defensa Fernández Huidobro, que ha sido el nuevo mariscal de la impunidad, en el gobierno.
Lo único cierto, es que en materia de Derechos Humanos, la decisión política del gobierno de Cristina Fernández ha interpretado los reclamos de su pueblo, en materia del gran debe que existe, en todos nuestros países, en situaciones que siguen afectando a la sociedad hasta nuestros días.
También ello revela el curso tan diferente que ha tenido en nuestro país, la verdad y la justicia, siendo este uno de los reclamos mayores de la sociedad y también de las nuevas generaciones, que quieren incorporarse a la vida, con derechos plenos y libertad.

