GONZALO ABELLA – Discurso en el acto por el 42º Aniversario del 26 de Marzo
“LA GRAN TAREA NUESTRA ES HACER LAS GUERRILLAS DE IDEAS”
“Guillermo integraba una organización de ‘esas’ que son los núcleos duros del cuerpo social del movimiento popular”
Compañeros:
Mis primeras palabras de agradecimiento a los hermanos del 26 de Marzo por haberme invitado, porque además de ser un acto por aniversario es un acto por Guillermo Fernández.
Y yo pude vivir y convivir con ellos y hay dos duelos por Guillermo. Los que lo conocimos en los últimos tiempos y un duelo más íntimo que hace el 26 de toda una historia conjunta. Porque Guillermo de alguna manera es esas rocas, que cuando se viene todo el reflujo de lo peor, de la mayor porquería, de las entregas -y no estoy hablando a nivel nacional estoy hablando a nivel mundial- en los momentos más difíciles del repliegue, son esas rocas inconmovibles que se mantienen para que no se pierda todo.
Realmente eso lo sentimos.
De alguna manera Guillermo es de la estirpe de aquellos bolcheviques de 1907, que después de la derrota de la insurrección militar de Moscú fueron firmes en el destierro, firmes en la tortura, firmes en la clandestinidad, rearmaron el Partido y Lenin dijo orgullosos de ellos: “no en balde nos llaman duros como la roca”.
Y no está de más evocar esto cuando hablamos de Guillermo Fernández, porque de todos modos la analogía viene de mucho más atrás, cuando Jesús dos mil años antes quiso armar un movimiento social de comunidades igualitarias le dijo a Simón que se llamara Pedro, que se llamara piedra, porque sólo sobre una piedra se podría edificarse un movimiento social revolucionario. Y esas piedras como Guillermo Fernández tienen en su seno el rescoldo calentito que va a transformarse primero en una luz, luego una aurora y que finalmente, ‘en fragoroso incendio se desata’ como profetizó Zorrilla de San Martín.
Por eso me siento sumamente honrado de esta invitación.
Y por supuesto, Guillermo no era una persona autónoma, integraba una organización de ‘esas’ que son los núcleos duros del cuerpo social del movimiento popular. Esos núcleos imprescindibles que cuando se forman se forjan los procesos de unidad como la Asamblea Popular, como la Unidad Popular ahora, nos dan la mano para construir esta batalla de hoy pero también como los demás grupos, están procesando el sueño para el día de mañana, para cuando la gran victoria contra este régimen neoliberal se logre, los nuevos horizontes, los nuevos caminos duros que habrá que transitar nuevamente hacia el futuro socialista que es el único imaginable para la sobrevivencia del planeta. Entonces, nosotros construimos la unidad y al mismo tiempo nos da una gran tranquilidad espiritual que existan estos núcleos duros, que nos garanticen además que el sueño se prolongue hacia el más allá de nuestra primera victoria.
En este sentido, lo más importante es que un homenaje a Guillermo, un homenaje al 26, es un homenaje de trabajo y no simplemente de evocaciones que siempre están presentes porque como dice Atahualpa -y uno piensa en Sassano, piensa en tanta gente- “y en nosotros nuestros muertos pa que naide quede atrás”, pero lo importante es remangarnos y ponernos a trabajar porque nos espera un futuro muy interesante, muy fascinante.
Y para eso, el primer trabajo pensado desde la Asamblea Popular y desde la Unidad Popular, es delinear muy claramente la etapa en que estamos para no equivocarnos. Porque una vez que uno define la etapa define las tareas, una vez que uno define las tareas identifica al adversario y uno vez que uno identifica al adversario identifica las fuerzas motrices que nos van acompañar en esta etapa y hasta dónde podemos llegar todos juntos.
En ese sentido es muy claro que el momento de América Latina después del reflujo de los ’90, es un momento donde suenan todas las canciones, todas las voces de la liberación nacional. Y sin embargo, en nuestro país que hemos caído tan abajo por la entrega a las transnacionales, la liberación nacional como toda una etapa esencia de nuestro proceso tiene unos primeros pasos, que tienen que ver con la razón de ser de la Unidad Popular y de la Asamblea Popular, unos primeros pasos que se basan fundamentalmente en recuperar la soberanía estatal, en recuperar la tierra, en recuperar la dignidad y en levantar la bandera de los derechos humanos.
Parecen tareas sencillas y son las tareas gigantescas del ahora.
Parecen tareas mínimas al lado de los grandes desafíos que nos plantea la teoría y sin embargo, las grandes revoluciones comenzaron con consignas sencillas, por paz, pan, tierra… O como decía Artigas, que cuando empieza la admirable alarma del XI no dice ‘abajo Fernando VII’, dice realmente “muera el tirano de Montevideo que nos está oprimiendo”, porque va acompañando el proceso de construcción masivo de la herramienta popular para la revolución.
Nuestras tareas son muy claras hoy, recuperar soberanía estatal que no es liberación nacional pero es un paso imprescindible para poner un palo en la rueda al modelo neoliberal que nos oprime y nos saquea.
Recuperar la tierra es lo esencial dentro de la soberanía, porque además tiene que ver con la soberanía alimentaria.
Recuperar la dignidad y recuperar el tema de los derechos humanos tan manoseado, tan mal usado, tan traicionado.
Y en el marco de la liberación nacional, en el marco de los primeros pasos esenciales, fundamentales, pero primeros pasos con un horizonte bien claro, con metas dentro de una etapa se abre la batalla electoral, como una batalla que nos va a ocupar durante un año y medio. Una batalla donde estamos fascinados por el crecimiento, por las nuevas señales que nos dan, pero una batalla electoral que tiene en primer lugar una advertencia, no nos hagamos ilusiones, es un marco institucional, un marco de marketing, un marco de trampas y contra eso tenemos que andar.
Y en ese sentido lo que tenemos que levantar para las grandes tareas del momento que son de soberanía estatal, de tierra, pasan a ser nuestras las banderas de Artigas, pero las banderas de todo lo mejor que se soñó en esta tierra, desde la dignidad de un Leandro Gómez, la pureza de un Saravia o la heroica lucha dictatorial con las armas en la mano de aquellos dos grandes batllistas que fueron Grauer y Brum; mas toda la propuesta cristiana de la teología de la liberación de las comunidades de base, más todo el espectro de animismo afro uruguayo, de culto naturaleza como una entidad sagrada, más todo el sentimiento que viene de los ambientalistas y de toda la gente que siente que la tierra está profanada, ahora por la minería y que la tierra es sagrada.
Convergemos todas las fuerzas para esta primera etapa y en la batalla electoral ese debe ser nuestro lenguaje esencial sin renunciar a ningún principio.
José Martí dijo una vez que “trincheras de ideas son mas poderosas que trincheras de piedras”, yo le hago caso a Martí porque Martí para morir eligió una trinchera de piedra y cayó combatiendo en Dos Ríos por la libertad de su tierra.
Pero si hubo trincheras de ideas, la gran tarea nuestra es hacer las guerrillas de ideas, porque frente a todo nuestro movimiento que va convergiendo nos esperan tanques en las calles, tanques de mentiras -pero no de mentira- tanques de mentiras, gigantescos aparatos colosales para agredirnos, para calumniarnos, para prever cada consigna nuestra, desmantelarla, mentirla o prometer por la vía de algún rastrillo de izquierda que aparece, que va hacer resuelta por otro lado. Y frente a los tanques, la insurrección de ideas que nosotros planteamos de forma guerrillera que se multiplica como tábanos, esa guerrilla, la defensiva es la muerte. Tenemos que crear dos, tres, mil guerrillas de ideas, acosarlos con todos los temas que nos regala su propia claudicación y en función de eso no perdonar una; y no quedarnos encerrados ante el ataque cobarde que nos van hacer sino abrirles mil flancos nuevos para que tengan que ser ellos los que tengan la defensiva.
Como Chávez, para que la guerrilla de ideas derrote a los tanques de las mentiras.
En ese sentido la campaña electoral exige que estemos en el seno del corazón del pueblo y de sus anhelos concretos como el pez en el agua, así nos tenemos que mover. Organizando a la gente por sus anhelos concretos que tienen que ver muchísimo con nuestra plataforma y creciendo y auto organizándonos nosotros, en cada lugar, a los efectos de ser más eficientes en ese acompañar al pueblo, que es dialécticamente la única forma de entender que el pueblo nos comprenda.
Y en este sentido parece tan lejano todavía lograr un triunfo, yo recuerdo que Marx decía que a veces ‘la historia cava por debajo como un topo y después cuando irrumpe el milagro del triunfo nos sorprende la cantidad de indicios que habían pasado delante de nuestras narices y no habíamos sabido leer’; quizás en un año y medio estamos usando aquella frase que dijo Marx cierta vez hablando de la comuna de Paris: “Bien has trabajado por abajo viejo topo de la historia”.
Pero sea ahora o sea un poquito después la inmensa alegría de estar en esta lucha, de levantar las viejas banderas y los nuevos sueños de los jóvenes y estar volviendo a los 17 -en mi caso- después de vivir un siglo, rejuvenecido en la esperanza y en la absoluta convicción que nada podemos esperar de nosotros mismos pero que todo lo podemos esperar de un gobierno popular.
Muchas gracias.”
