EL IMPERIO MONTA NUEVAMENTE EL ESCENARIO DEL TERROR
Hace muy pocos días, Kerry, afirmó que América Latina es su “patio trasero”, lo que indica que si bien cambian los gobiernos, es ese país el sustento de los conceptos políticos históricos que dan una práctica imperial, no se han modificado
Desde hace ya varios días, los medios de comunicación mundiales han desplegado una nueva escenografía mediática, para intentar nuevamente perpetuar sus fines de control psicológico de la población mundial y principalmente el pretender lograr una parálisis del interior de su país por nuevas acciones de terror.
Como siempre los dardos se dirigen hacia el mundo islámico, que hasta ahora es el lugar principal hacia donde estados Unidos y la OTAN han dirigido sus fuerzas militares.
En los últimos días también ello se ha reforzado con grandes movilizaciones militares contra Corea del Norte, que obviamente tienen el objetivo de aumentar su presencia militar en la zona más oriental del continente asiático que entre otras cosas se ha convertido en la zona de crecimiento más dinámico de la economía capitalista mundial.
Se ha conocido que en estos días Estados Unidos prepara 20 mil marines para desembarcar en Jordania, país limítrofe con Siria para incrementar la capacidad de fuego de los terroristas que operan en ese país, y que a pesar que se estiman más de 70 mil elementos extranjeros que operan en ese país aun están muy lejos de producir la caída de su presidente, lo que también ha aumentado la asistencia de bombardeos del sionismo contra éste país.
Siempre que surge la amenaza terrorista, aparecen con mayor fuerza el incremento de los preparativos militares, la lista en el último siglo que tiene en su haber el capitalismo mundial y el imperialismo es muy larga.
Hace muy pocos días, Kerry, afirmó que América Latina es su “patio trasero”, lo que indica que si bien cambian los gobiernos, es ese país el sustento de los conceptos políticos históricos que dan una práctica imperial, no se han modificado, en todo caso lo modifican
las fuerza en pugna que se enfrentan en la crisis crónica que vive el capitalismo mundial resultado de sus propias contradicciones generadas por el intento vano de dominio
y control del mundo.
Todo ello claro está mientras se mantiene el bloqueo a Cuba, mientras la base de Guantánamo es una base de torturas, y mientras en la República Bolivariana de Venezuela se le da luz verde al fascismo para emprenderla contra el gobierno legítimamente electo de Nicolás Maduro. Es necesario tener en cuenta que el gobierno de Estados Unidos no ha reconocido aun al gobierno de Maduro, en una apuesta clara a la desestabilización de este país en momentos que ratifica su cambio revolucionario y el proyecto inspirado por Chávez y el pensamiento bolivariano.
Hay que recordar una vez más lo sucedido antes, durante y después de la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York, sobre la política mundial y los efectos represivos sobre la sociedad norteamericana.
La política norteamericana dominante no sólo ha intentado tomar el control del mundo haciéndole pagar los “platos rotos” de su política a los pueblos del mundo, sino que también a su propio pueblo y especialmente a los inmigrantes, que primero acoge y luego discrimina.Nunca como hoy, la incapacidad para salir de la crisis se ha hecho tan evidente, ante los pueblos, las finanzas, la desocupación y las medidas contra los emigrantes, el nuevo proletariado pobre, de los países desarrollados no tiene compatibilidad con el racismo y las medidas extremas de seguridad, que se desarrollan en estos días.
Es necesario, fortalecer la soberanía y la independencia de los pueblos en la lucha por su libertad.
Como siempre los dardos se dirigen hacia el mundo islámico, que hasta ahora es el lugar principal hacia donde estados Unidos y la OTAN han dirigido sus fuerzas militares.
En los últimos días también ello se ha reforzado con grandes movilizaciones militares contra Corea del Norte, que obviamente tienen el objetivo de aumentar su presencia militar en la zona más oriental del continente asiático que entre otras cosas se ha convertido en la zona de crecimiento más dinámico de la economía capitalista mundial.
Se ha conocido que en estos días Estados Unidos prepara 20 mil marines para desembarcar en Jordania, país limítrofe con Siria para incrementar la capacidad de fuego de los terroristas que operan en ese país, y que a pesar que se estiman más de 70 mil elementos extranjeros que operan en ese país aun están muy lejos de producir la caída de su presidente, lo que también ha aumentado la asistencia de bombardeos del sionismo contra éste país.
Siempre que surge la amenaza terrorista, aparecen con mayor fuerza el incremento de los preparativos militares, la lista en el último siglo que tiene en su haber el capitalismo mundial y el imperialismo es muy larga.
Hace muy pocos días, Kerry, afirmó que América Latina es su “patio trasero”, lo que indica que si bien cambian los gobiernos, es ese país el sustento de los conceptos políticos históricos que dan una práctica imperial, no se han modificado, en todo caso lo modifican
las fuerza en pugna que se enfrentan en la crisis crónica que vive el capitalismo mundial resultado de sus propias contradicciones generadas por el intento vano de dominio
y control del mundo.
Todo ello claro está mientras se mantiene el bloqueo a Cuba, mientras la base de Guantánamo es una base de torturas, y mientras en la República Bolivariana de Venezuela se le da luz verde al fascismo para emprenderla contra el gobierno legítimamente electo de Nicolás Maduro. Es necesario tener en cuenta que el gobierno de Estados Unidos no ha reconocido aun al gobierno de Maduro, en una apuesta clara a la desestabilización de este país en momentos que ratifica su cambio revolucionario y el proyecto inspirado por Chávez y el pensamiento bolivariano.
Hay que recordar una vez más lo sucedido antes, durante y después de la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York, sobre la política mundial y los efectos represivos sobre la sociedad norteamericana.
La política norteamericana dominante no sólo ha intentado tomar el control del mundo haciéndole pagar los “platos rotos” de su política a los pueblos del mundo, sino que también a su propio pueblo y especialmente a los inmigrantes, que primero acoge y luego discrimina.Nunca como hoy, la incapacidad para salir de la crisis se ha hecho tan evidente, ante los pueblos, las finanzas, la desocupación y las medidas contra los emigrantes, el nuevo proletariado pobre, de los países desarrollados no tiene compatibilidad con el racismo y las medidas extremas de seguridad, que se desarrollan en estos días.
Es necesario, fortalecer la soberanía y la independencia de los pueblos en la lucha por su libertad.

