EL AGUA, LOS RECURSOS NATURALES Y LAS COMPAÑÍAS INTERNACIONALES

Todos estos problemas ya son universales y que son inherentes a toda la producción capitalista que en forma constante van cambiando las condiciones de trabajo, de vida y del conjunto del ecosistema

La marcha que se produjo días atrás ha empezado a tener sus repercusiones en la vida política por más que el manejo oficial ha sido como siempre intentar no tener en cuenta las dimensiones del movimiento por la defensa de la tierra, los recursos naturales y el medio ambiente en el país.
Nunca se ha conocido como en todo este tiempo una afectación tan grande, de las condiciones que no solo afectan al medio ambiente que es si mismo es muy grave, sino también a la vida de las personas.
Mientras los integrantes del gobierno nacional se tiran toda clase de declaraciones e improperios, entre diputados y ex ministras con el presidente de la República para resolverlas internas de sus partidos con vistas a la campaña electoral próxima.
Claro que mientras ello sucede el deterioro medioambiental avanza junto a la política de gobierno que permite a los grandes emprendimientos capitalista extranjeros, que se deterioren en forma muchas veces inimaginables para las personas con escasa información de lo que sucede.
Lo cierto es que la lista ya es larga sobre lo que sucede en nuestro país con las inversiones agropecuarias, con la fumigación que se realiza en los principales rubros productivos nacionales. La soja, la naranja y cítricos, el arroz, la lechería, la producción de miel todos están siendo afectada su producción por la falta de control productivo y por la acción de los laboratorios que ofrecen sin más pesticidas sin control alguno, en donde muchos de ellos, afectan a la vida humana y el medio ambiente.
Se puede afirmar que todos estos problemas ya son universales y que son inherentes a toda la producción capitalista que en forma constante van cambiando las condiciones de trabajo, de vida y del conjunto del ecosistema. También es cierto que el actual gobierno que supuestamente tanto se iba a preocupar por la producción de alimentos, poco y nada ha realizado, por que si por algo nos ha caracterizado el último tiempo es que los precios de alimentos provenientes del campo han crecido en forma alarmante, por la desprotección que han tenido las diversas zonas de producción agrícola. Se han fundido o abandonado la tierra miles de productores, con sus familias lo que ha redundado en un mayor decrecimiento de la población en el campo, tal como lo muestran las últimas cifras del censo nacional.
Ello por cierto, que no es una casualidad, es una tendencia histórica en la vida del país que la política de los gobiernos actuales han profundizado aun más, debido a la venta de la tierra al extranjero para la especulación inmobiliaria o para la forestación o el cultivo de soja transgénica, que ocupa tierras ya en todo el país.
Es ésta la obra, de los últimos gobiernos que no han dejado desarrollar una autentica política agropecuaria, que beneficie al país y que defienda la vida y el agua, seriamente afectada por el mal uso de los recursos naturales, por las grandes explotaciones de capitalistas en el suelo de nuestro país. Los resultados están a la vista, despoblación del campo, y destrucción del medio ambiente en forma acelerada. Por más que el gobierno nacional lo oculta, en su alianza cada vez mayor con el capital extranjero.
No han defendido ni la tierra, ni los recursos naturales, ni el agua.
No en vano en el día de hoy, están tratando que es lo que sucede, con el agua que usa la población. Es la obra de ésta política, que hay que cambiar.