VIOLENCIA EN EL NORTE Y EN EL SUR DEL PLANETA

¿Cuál es la diferencia entre Fitja y Casavalle?  Desde el punto de vista de la marginación casi ninguna, allí campea la droga, la marginación socia y la violencia, en dos sociedades distintas. Una en un país desarrollado, lo otra en el nuestro. Lo único que se les ocurre a los gobiernos es más represión para resolver los problemas sociales. Un camino muerto por cierto.

Como si fuera una nueva extensión de la crisis mundial se ha conocido en estos días que ahora en el norte europeo, donde los conflictos sociales no tienen la dimensión que tienen en otras partes del mundo, en varios lugares de la capital de Suecia, se han producido levantamientos juveniles, que se asemejan por sus características a otras partes de Europa.
Ayer un nuevo incidente violento en Londres hizo que un policía fuera muerto y acuchillado por jóvenes que según lo afirman los medios fue por jóvenes de origen musulmán.
A ello debería agregársele lo que ya es una constan te las distintas formas de violencia, que se producen en desfiles, escuelas y universidades con muertes de ciudadanos de todas las edades por parte de atacantes fuertemente armados.
Lo que desencadenó los hechos en Estocolmo ha sido la muerte de un anciano por parte de la policía y el racismo que se vive contra los barrios más pobres donde su población es de procedencia inmigrante. Aunque por los hechos que se van conociendo, estos son hechos que tienden a expandirse y desarrollarse más en tiempos de crisis, en un mundo en donde la marginación, la desocupación y las tendencias xenófobas, se convierten en algo propio de la ideología de los países capitalistas, desarrollados y también los dependientes.
En nuestro país, en estos días los grandes medios de difusión, han centrado en la situación que se vive en Casavalle, donde la violencia crece a partir de las diversas bandas armadas, donde se refugian las drogas y el armamento, desarrollándose un enfrentamiento constante.
Son fenómenos relativamente nuevos que se han ido incubando socialmente en la medida que la marginación se convierte en algo crónico dentro de la sociedad capitalista con desarrollo y también la que no ha superado la dependencia y la falta de desarrollo.
Como se puede explicar, que en sociedades desarrolladas la violencia social crezca a niveles tan grandes por explosiones sociales como en el llamado tercer mundo que para algunos políticos este ha desaparecido debido a los cambios en la sociedad “global” en que vivimos.
En realidad, esta se ha vuelto más violenta que lo que existía hasta hace unos años, en la medida que la guerra no cesa, ni tampoco las derivaciones que provocan sus lacras más notorias provenientes del dominio de los bancos, en la economía y la política mundial.
En la medida que los criterios financieros priman en las decisiones, la vida social de los pueblos ha ido quedando para atrás, y el sufrimiento es para las nuevas generaciones.
Hoy la marginación existe, resultado de estas políticas que tanto veneran nuestros gobernantes especialmente los nuevos dirigentes de los últimos gobiernos del FA, existe en los países capitalistas desarrollados, y también en el nuestro.
¿Cuál es la diferencia entre Fitja y Casavalle?  Desde el punto de vista de la marginación casi ninguna, allí campea la droga, la marginación socia y la violencia, en dos sociedades distintas. Una en un país desarrollado, lo otra en el nuestro. Lo único que se les ocurre a los gobiernos es más represión para resolver los problemas sociales. Un camino muerto por cierto.
¿Qué opinarán en estos días los ideólogos de la globalización neoliberal, que no escuchamos a muchos en estos tiempos? Los de las privatizaciones y el pago de la deuda pues aquí esta la obra que han construido.