UN BOCADO FORMIDABLE PARA LA «INFLACIÓN PROGRESISTA»

El 3% que promete el gobierno para el salario de profesores y maestros es una indecencia, pues la inflación se lo ha llevado con creces durante todo este tiempo.

Caricatura de Gervasio Umpiérrez
En estos días donde han comenzado las vacaciones de Julio, algo que se ha transformado en parte importante de la vida de los uruguayos es todas las aristas que tienen los problemas educativos del país, y las escasas pruebas que da la política de gobierno para mejorar la situación.
Sin duda que el gobierno sabía con antelación que la desatención de los servicios públicos especialmente la educación traería un costa más que importante para la vida de la familia de los trabajadores uruguayos.
También resulta evidente que de poco vale que los dirigentes del PITCNT se pusieran al frente de algunas manifestaciones para intentar remendar lo que no pudieron lograr con anticipación al conflicto de la enseñanza pública. Resulta imposible a esta altura de los acontecimientos estar con el cuerpo y el alma en la conducción del gobierno, y luego al grito de unidad, terminar desenchufando los micrófonos por que se produjo otra verdadera insubordinación de una gran masa de estudiantes que no quiso escucharlos.
Como pocos lo dicen y la verdad cuesta en estos tiempos, una vez más tenemos la obligación de recordarla pues miles de maestros siguieron a reclamar por los derechos de todos, lo que el oficialismo intento neutralizar como siempre desde las cumbres de los estrados, pero de todas formas no fue posible.
Una larga acumulación de luchas legítimas y de derechos que no se cumplen, se expresaron en la impresionante marcha que atravesó 18 de Julio, sin duda una de las mayores de los últimos 25 años en un conflicto sindical.
También es cierto que ello se produce con un gobierno del Frente Amplio y una dirección sindical contraria a la lucha de profesores y maestras.
En el desarrollo de esta lucha sindical varias cosas han quedado en evidencia. La primera es una gran incapacidad práctica de los últimos gobiernos para resolver los problemas de la enseñanza pública orientando todo hacia las privatizaciones y la expulsión de ex dirigentes sindicales de la enseñanza primaria que están ocupando cargos de gobierno, en primaria.
Si a ello se le agrega que en el transcurso de estos hechos, la dirección del PIT CNT, se abroqueló con el gobierno nacional contra las medidas de expulsión adoptados por la asamblea del sindicato de maestros.
La situación que se vive es enteramente grave, y difícil para los que pretenden seguir a ultranzas con el plan político de privatizaciones y bajos salarios contra la enseñanza.
Lo otro que surge como un error garrafal de las últimas actitudes de los dirigentes oficialistas es la firma de convenios, valederos por años, en que dejan maniatadas las luchas de los trabajadores. Más cuando la inflación, que no es más que una expropiación creciente de la plusvalía a través del control de los procesos financieros, se torna en una calamidad para la familia de los trabajadores. El 3% que promete el gobierno para el salario de profesores y maestros es una indecencia, pues la inflación se lo ha llevado con creces durante todo este tiempo.
Si algo entonces ha quedado en evidencia es que el quietismo propuesto por la dirección oficialista en materia salarial, es más que evidente y es una de las causales mayores de esta situación que hoy vive la enseñanza, que fuera muy ponderada por la sociedad uruguaya y hoy se ha transformado en un lugar que pide limosna y malos resultados educativos
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