FERROCARRIL Y PRIVATIZACIONES

La necesidad del ferrocarril se plantea una vez más como el desarrollo de una política, de extracción de materias primas nacionales, a los efectos de hacer mayor nuestra dependencia y nuevamente como en el pasado dependiendo del capital extranjero, que se ha instalado en el país, a partir de las promociones de los últimos gobiernos, del Frente Amplio.

Las empresas del estado en nuestro país, hace tiempo que vienen sufriendo la política de privatizaciones, y todo el despojo social que producen el desarrollo de esta política que lleva décadas en nuestro país, sin retroceso y se puede decir que en cada período de gobierno que ha pasado, el tema se ha hecho más notorio
Una de las primeras y grandes operaciones de privatizaciones en nuestro país dirigidas a la industria frigorífica fue desarrollado hace ya casi medio siglo cuando se liquido el Frigorífico Nacional como ente testigo y se dio paso a un abierto proceso de descentralización en manos privadas lo que ha redundado en
una perdida de soberanía en un lugar estratégico de la industria nacional, y en una pérdida creciente del nivel alimenticio de nuestra población. La larga lista de privatizaciones en nuestro país, ha mostrado una enorme cantidad de ejemplos, en donde en nuestro país las privatizaciones se han impuesto a partir, de los nuevos procesos políticos en que el Frente Amplio a dado una vuelta más a este proceso involucrando a todos los recursos naturales del país.
La liquidación del ferrocarril fue un proceso también de las últimas décadas, que afecto a toda la vida nacional especialmente después que se produjo el fin de la dictadura y el primer gobierno del partido colorado liquido lo poco que quedaba del ferrocarril sometiéndolo a un proceso de desmantelamiento abrupto.
El desarrollo de la forestación y la venta compulsiva de la tierra con este fin al capital extranjero, puso otros problemas sobre la mesa de los políticos nacionales, y también la necesidad de desarrollar una infraestructura obsoleta, que se ha visto desbordada para sacar la madera por carreteras principalmente.
La necesidad del ferrocarril se plantea una vez más como el desarrollo de una política, de extracción de materias primas nacionales, a los efectos de hacer mayor nuestra dependencia y nuevamente como en el pasado dependiendo del capital extranjero, que se ha instalado en el país, a partir de las promociones de los últimos gobiernos, del Frente Amplio.
Si algo ha quedado explícito en los últimos meses es que en nuestro país no ha existido un plan de transporte, en relación a las necesidades de desarrollo productivo del país.
Es más, durante este tiempo no han surgido más que intentos de compras de locomotoras y arreglar los rieles, con capitales foráneos, que no se desprenden de una intención de desarrollo nacional.
Los últimos gobiernos nacionales han dejado en evidencia que en Uruguay no existe un ferrocarril que responda a las necesidades de la población, y mucho menos que se visualice una política de integración a partir del transporte. Hasta ahora no se ha pasado de las declaraciones, en esta materia.
Otro capítulo ha sido en los últimos meses la declaración de los dirigentes sindicales oficiales preocupados por la vida del ferrocarril, cuando hace ya bastante tiempo, podría afirmarse que años, se sabía la privatización del ferrocarril estaba en marcha, a partir de la promoción gubernamental de la inversión extranjera.
El ferrocarril es un gran instrumento para el desarrollo de los pueblos, este a nuestro juicio debe estar en manos del estado, y no desarrollarse solo a partir del desarrollo de las necesidades del capital extranjero y de la industria forestal.