LAS PRIVATIZACIONES NO PARAN Y LOS SALARIOS A LA BAJA
Como el salario y las jubilaciones no son un buen ejemplo de lo bien que está el país, no hay nada mejor que la coparticipación pública y privada, y hacer “obras”, debidamente publicitadas, para obtener réditos electorales, que pueden llegar a perderse desde el punto de vista social
Una de las políticas mayores del FA en los últimos tiempos ha sido favorecer a los grandes empresarios e inversores como un factor de búsqueda de un mayor desarrollo económico o social. Lo cierto es que los emprendimientos que se promueven se basan en un constante privilegio a grandes empresarios privados, vinculados a las principales empresas que actúan en el medio.
Lo que se ha conocido con el futuro del ferrocarril nacional, más concretamente AFE, se puede afirmar sin riesgo a equivocarnos, que estamos ante una de las mayores privatizaciones de los ferrocarriles nacionales. El estado solo se ocupará de las vías férreas y dará condiciones para que el tránsito se desarrolle con diferentes compañías, ya sean públicas o privadas, o capitales mixtos. Lo cierto es que el estado nacional seguirá deshilachándose y promocionará en un futuro un enganche con los países vecinos de nuestro país.
Este proceso se ha desarrollado en los últimos años, sobre todo a partir que existe una gran concentración de las empresas de transporte de pasajeros en todo el país que fijan los precios a partir de sus costos en forma donde el interés del usuario cada vez pesa e importa menos. Lo único que importa es el beneficio económico que obtendrán a partir de su actividad económica.
Lo que se ha conocido con el futuro del ferrocarril nacional, más concretamente AFE, se puede afirmar sin riesgo a equivocarnos, que estamos ante una de las mayores privatizaciones de los ferrocarriles nacionales. El estado solo se ocupará de las vías férreas y dará condiciones para que el tránsito se desarrolle con diferentes compañías, ya sean públicas o privadas, o capitales mixtos. Lo cierto es que el estado nacional seguirá deshilachándose y promocionará en un futuro un enganche con los países vecinos de nuestro país.
Este proceso se ha desarrollado en los últimos años, sobre todo a partir que existe una gran concentración de las empresas de transporte de pasajeros en todo el país que fijan los precios a partir de sus costos en forma donde el interés del usuario cada vez pesa e importa menos. Lo único que importa es el beneficio económico que obtendrán a partir de su actividad económica.
El gobierno nacional y también los departamentales, han participado activamente dirigiendo ésta estrategia, lo que permite un control mayor de lo que se hace por parte de las empresas privadas en nuestro país.
Los precios del pasaje en capital y en todo el país son un buen ejemplo de ello. Otro son las nuevas obras y emprendimientos, que han ido surgiendo con el objetivo de estar con cierta notoriedad en la próxima campaña electoral por parte de los presidentes de las empresas del estado.
Como el salario y las jubilaciones no son un buen ejemplo de lo bien que está el país, no hay nada mejor que la coparticipación publica y privada, y hacer “obras”, debidamente publicitadas, para obtener réditos electorales, que pueden llegar a perderse desde el punto de vista social.
Las “grandes superficies”, las “zonas francas”, las grandes “plantas de celulosa”, la “mega minería”, la “soja transgénica” plantada cerca de los puertos, el mono cultivo forestal, y un férreo control financiero sobre los grandes temas económicos, constituyen básicamente
el programa del gobierno de los últimos gobiernos del Frente Amplio. Para ello la acción del capital en la dirección de toda la economía es la condición más importante en los gobiernos nacionales.
En nuestro país, buena parte de las carreteras nacionales, se han privatizado cobrando importantes peajes, gracias a la acción de todos los partidos en el parlamento, están en marcha también puertos oceánicos en el este del país, en manos de capitales privados.
En realidad las condiciones sociales en que viven los trabajadores y sus familias no han cambiado, pues los déficit en viviendas, en salud, y educativos siguen al orden del día también bajo los gobiernos del FA que se dicen de izquierda, en forma cada vez más sigilosa.
Los precios del pasaje en capital y en todo el país son un buen ejemplo de ello. Otro son las nuevas obras y emprendimientos, que han ido surgiendo con el objetivo de estar con cierta notoriedad en la próxima campaña electoral por parte de los presidentes de las empresas del estado.
Como el salario y las jubilaciones no son un buen ejemplo de lo bien que está el país, no hay nada mejor que la coparticipación publica y privada, y hacer “obras”, debidamente publicitadas, para obtener réditos electorales, que pueden llegar a perderse desde el punto de vista social.
Las “grandes superficies”, las “zonas francas”, las grandes “plantas de celulosa”, la “mega minería”, la “soja transgénica” plantada cerca de los puertos, el mono cultivo forestal, y un férreo control financiero sobre los grandes temas económicos, constituyen básicamente
el programa del gobierno de los últimos gobiernos del Frente Amplio. Para ello la acción del capital en la dirección de toda la economía es la condición más importante en los gobiernos nacionales.
En nuestro país, buena parte de las carreteras nacionales, se han privatizado cobrando importantes peajes, gracias a la acción de todos los partidos en el parlamento, están en marcha también puertos oceánicos en el este del país, en manos de capitales privados.
En realidad las condiciones sociales en que viven los trabajadores y sus familias no han cambiado, pues los déficit en viviendas, en salud, y educativos siguen al orden del día también bajo los gobiernos del FA que se dicen de izquierda, en forma cada vez más sigilosa.
La obra de las privatizaciones está a la vista, sobre todo en estos días donde miles de maestros y profesores, luchan por obtener un salario decente y el gobierno no hace más que postergarlo “tirando la pelota para delante”.

