GOBIERNO ORDENA UNA NUEVA CÁRCEL EN LA ÓRBITA DE LOS PRIVADOS
Los compromisos privatizadores del gobierno llevados adelante por la ley de la “asociación entre lo público y lo privado” conocidas como PPP, y votadas en forma unánime por el parlamento nacional, marcan una orientación que también se concreta, en lo que son las llamadas políticas de estado “concertadas” entre el Frente Amplio y los partidos tradicionales.
En los últimos meses se dio a conocer que en nuestro país, existen más de 10 mil presos procesados y mil menores en otro sistema de detención. La cifra que sin duda es muy alta para un país con escasa población como el nuestro, y que además en los últimos tiempos se ha conocido que el abandono de la población oriunda de nuestro campo, que ha sido registrado, en forma por demás alarmante por el último censo nacional.
En medio, de uno de los más grandes, déficit en la enseñanza pública, que conoce la vida del país, sobretodo por el deterioro constante a que esta ha estado sujeta, por insuficiencia salarial y resultados educativos, al gobierno nacional no se le ha ocurrido nada mejor, que seguir construyendo cárceles, ahora, una privada con capitales extranjeros.
En los últimos tiempos se ha producido un gran crecimiento del desempleo, que golpea a toda la población y especialmente a los jóvenes, que hace un buen tiempo son parte de los miles de personas que están en la pobreza y que no tienen posibilidades de salir de ellas trabajando o estudiando, e incrementando entonces, la exclusión social de miles de personas.
La historia de la construcción de cárceles por parte del estado uruguayo no es nueva, en la historia de nuestro país, lo que sí es nuevo es la privatización de la construcción de las cárceles, esta vez durante los últimos gobiernos del FA.
El crecimiento de la inversión en este sector sin duda que ha ido en aumento con todo lo que significa por un lado la crisis que viven las cárceles uruguayas y su precaria situación desde el punto de vista del respeto a la vida carcelaria, donde cada tiempo se conoce la situación en que están presos y presas, en forma de vida deshumanizada.
En medio, de uno de los más grandes, déficit en la enseñanza pública, que conoce la vida del país, sobretodo por el deterioro constante a que esta ha estado sujeta, por insuficiencia salarial y resultados educativos, al gobierno nacional no se le ha ocurrido nada mejor, que seguir construyendo cárceles, ahora, una privada con capitales extranjeros.
En los últimos tiempos se ha producido un gran crecimiento del desempleo, que golpea a toda la población y especialmente a los jóvenes, que hace un buen tiempo son parte de los miles de personas que están en la pobreza y que no tienen posibilidades de salir de ellas trabajando o estudiando, e incrementando entonces, la exclusión social de miles de personas.
La historia de la construcción de cárceles por parte del estado uruguayo no es nueva, en la historia de nuestro país, lo que sí es nuevo es la privatización de la construcción de las cárceles, esta vez durante los últimos gobiernos del FA.
El crecimiento de la inversión en este sector sin duda que ha ido en aumento con todo lo que significa por un lado la crisis que viven las cárceles uruguayas y su precaria situación desde el punto de vista del respeto a la vida carcelaria, donde cada tiempo se conoce la situación en que están presos y presas, en forma de vida deshumanizada.
No cabe dudas que con la aplicación del actual modelo financiero y de privatizaciones los instrumentos coercitivos y de seguridad del estado, han cobrado una importancia política muy importante, cada vez más relevante.
Y si bien los gobiernos del Frente Amplio han intentado algunos cambios, ellos no se han salido de los marcos de las políticas tradicionales de las clases dominantes.
Y si bien los gobiernos del Frente Amplio han intentado algunos cambios, ellos no se han salido de los marcos de las políticas tradicionales de las clases dominantes.
El estado nacional, la vida en las cárceles no ha cambiado a pesar de los requerimientos de los derechos humanos y la legislación internacional, que se ha visto desbordada por la situación de la vida de los presos y presas, en nuestro país.
La urgencia por avanzar en la política de privatizaciones en materia de cárceles por parte del gobierno, sin duda que es extremadamente contrastante con la actual política de gobierno que está enfrascada en un impresionante conflicto en la enseñanza pública.
Lo único cierto de todo esto, es que los compromisos privatizadores del gobierno llevados adelante por la ley de la “asociación entre lo público y lo privado” conocidas como PPP, y votadas en forma unánime por el parlamento nacional, marcan una orientación que también se concreta, en lo que son las llamadas políticas de estado “concertadas” entre el Frente Amplio y los partidos tradicionales.
A esta altura de los acontecimientos, la construcción de cárceles, es una perla más en la política del gobierno del Frente Amplio, que es incapaz de desarrollar una verdadera política de educación, ahora, el gobierno da un nuevo paso al frente en materia de construcción de cárceles, privatizadas y con empresas extranjeras.
¿Qué dirá el PIT CNT? Dirá que hay más trabajo, por cierto.
Lo único cierto de todo esto, es que los compromisos privatizadores del gobierno llevados adelante por la ley de la “asociación entre lo público y lo privado” conocidas como PPP, y votadas en forma unánime por el parlamento nacional, marcan una orientación que también se concreta, en lo que son las llamadas políticas de estado “concertadas” entre el Frente Amplio y los partidos tradicionales.
A esta altura de los acontecimientos, la construcción de cárceles, es una perla más en la política del gobierno del Frente Amplio, que es incapaz de desarrollar una verdadera política de educación, ahora, el gobierno da un nuevo paso al frente en materia de construcción de cárceles, privatizadas y con empresas extranjeras.
¿Qué dirá el PIT CNT? Dirá que hay más trabajo, por cierto.

