LOS VIAJES DEL PRESIDENTE
Lo del presidente Mujica en estos días, en su viaje, por Venezuela, Cuba y Estados Unidos, sin duda que se inscribe en los marcos de esta situación. Luego de tener posiciones contrarias, dubitativas y vacilantes con los objetivos del socialismo, también no pierde la perspectiva de nuevos y mayores acercamientos a Washington.
En estos últimos tiempos en la sociedad uruguaya existió una gran esperanza sobre la posibilidad de un cambio social y cultural en paz.
En el día de ayer una nueva seccional policial se construye en la zona oeste de Montevideo, sobre los accesos a Montevideo donde hace unas cuantas décadas atrás existía un gran pantano que era parte de desembocadura del arroyo Pantanoso, que fue hace unas cuántas décadas atrás, también hoy un arroyo limpio que iba hacia las aguas de la bahía. Hoy la zona se ha ido rellenando con escombros, y han surgido de todas partes pobladores que llegan de otras partes buscando un lugar donde vivir, trabajo y un techo. Cuarteles, zona de pobreza profunda, marginación ha sido el resultado de años de liquidación de las industrias y de miles de jóvenes marginados que andan muchos de ellos entre la droga, el alcohol, la marginalidad y la búsqueda de objetos que la ciudad tira.
La respuesta más “eficiente” que han tenido los últimos gobiernos del FA, han caminado en la dirección de fortalecer los ministerios de Interior y Defensa, en la búsqueda de una mayor seguridad interior, y de fortaleza de los organismos de defensa, en consonancia con las necesidades globales del capitalismo mundial.
La respuesta más “eficiente” que han tenido los últimos gobiernos del FA, han caminado en la dirección de fortalecer los ministerios de Interior y Defensa, en la búsqueda de una mayor seguridad interior, y de fortaleza de los organismos de defensa, en consonancia con las necesidades globales del capitalismo mundial.
En los últimos años hemos visto como en la medida que los problemas sociales se agravan, por el desarrollo de políticas que no contemplan a los trabajadores y a los pueblos, las necesidades de nuevas formas represivas son cada vez mayores.
Los gobiernos uruguayos últimos se han caracterizado por el desarrollo de una importante atención a los problemas externos, la razón es a nuestro juicio muy sencilla, la economía de nuestro país muy pequeño, depende en gran medida de sus exportaciones, y en el último tiempo de los prestamos internacionales, es decir la deuda, y la inversión extranjera directa para la cual se han abierto todo tipo de facilidades.
A pesar de la fuerte propaganda oficial que tiene este modelo, las limitaciones y fracasos son más que evidentes, pues el supuesto auge económico del país ha sido solo para los grandes capitalistas que lejos están en la actual conducción del país de distribuir socialmente los grandes beneficios que se han obtenido, resultado de las exportaciones en los últimos años.
Nunca como hoy las contradicciones sociales se han hecho tan patentes, y la vida de los trabajadores es tan distante de la vida de los parlamentarios o ministros de estado o de los grandes dueños de la economía del país que está muy lejos de servir a nuestro pueblo.
Lo del presidente Mujica en estos días, en su viaje, por Venezuela, Cuba y Estados Unidos, sin duda que se inscribe en los marcos de esta situación. Luego de tener posiciones contrarias, dubitativas y vacilantes con los objetivos del socialismo, también no pierde la perspectiva de nuevos y mayores acercamientos a Washington.
Todo ello claro está en el medio de una de las mayores crisis sociales en materia educativa, donde prácticamente se ha paralizado la educación pública. Otro capítulo ha sido la situación sanitaria y de vivienda, donde las grandes reformas del estado, parecen no haber llegado y solo aparecen para recaudar más, a los efectos de pagar los intereses de la deuda y construir nuevas cárceles, y comisarías para darle seguridad al capital.
Los gobiernos uruguayos últimos se han caracterizado por el desarrollo de una importante atención a los problemas externos, la razón es a nuestro juicio muy sencilla, la economía de nuestro país muy pequeño, depende en gran medida de sus exportaciones, y en el último tiempo de los prestamos internacionales, es decir la deuda, y la inversión extranjera directa para la cual se han abierto todo tipo de facilidades.
A pesar de la fuerte propaganda oficial que tiene este modelo, las limitaciones y fracasos son más que evidentes, pues el supuesto auge económico del país ha sido solo para los grandes capitalistas que lejos están en la actual conducción del país de distribuir socialmente los grandes beneficios que se han obtenido, resultado de las exportaciones en los últimos años.
Nunca como hoy las contradicciones sociales se han hecho tan patentes, y la vida de los trabajadores es tan distante de la vida de los parlamentarios o ministros de estado o de los grandes dueños de la economía del país que está muy lejos de servir a nuestro pueblo.
Lo del presidente Mujica en estos días, en su viaje, por Venezuela, Cuba y Estados Unidos, sin duda que se inscribe en los marcos de esta situación. Luego de tener posiciones contrarias, dubitativas y vacilantes con los objetivos del socialismo, también no pierde la perspectiva de nuevos y mayores acercamientos a Washington.
Todo ello claro está en el medio de una de las mayores crisis sociales en materia educativa, donde prácticamente se ha paralizado la educación pública. Otro capítulo ha sido la situación sanitaria y de vivienda, donde las grandes reformas del estado, parecen no haber llegado y solo aparecen para recaudar más, a los efectos de pagar los intereses de la deuda y construir nuevas cárceles, y comisarías para darle seguridad al capital.

