ANTE LA DROGA Y ABUSO DE MENORES

La niñez sigue desprotegida, ello no solamente se expresa en las condiciones infrahumanas, pues tal como están las cosas hoy, nuevos contingentes de pobres se integran a las filas de la marginación y la pobreza.

Los grandes medios de comunicación de la burguesía exaltan, el crecimiento de la violencia social a diario, y el gobierno nacional pone el asiento en la represión y construcción de nuevas cárceles, entrando en una lógica cada vez mayor, que no ofrece salidas.
Hace mucho tiempo que el Dr. Vázquez se preguntaba, con evidentes signos de tristeza “donde dormirán los uruguayos esta noche”, aludiendo a la situación de pobreza en que miles de orientales estaban siendo afectados por las políticas de privatizaciones de los gobiernos de los partidos tradicionales.
Decimos que de ello ha pasado bastante tiempo, pues muchos de esas personas no han salido de su condición y nuevos contingentes de uruguayos están en las calles sin atención y con sus derechos conculcados.
El buque insignia de la “asistencia social”, instrumentada desde el nuevo ministerio que creo el gobierno del FA denominado MIDES, ha apenas mitigado algunas necesidades largamente instaladas en la sociedad uruguaya, con problemas crónicos que no han sido resueltos y que no han sido resueltos con la creación de ministerios.
En los últimos años varias han sido los que se crearon, el primero fue el de Deportes que hoy se ha fusionado con Turismo, el otro ha sido para actuar sobre los problemas medioambientales y el otro para cuidar los temas vinculados a la pobreza.
Más de mil personas trabajan en el Mides según datos de los propios trabajadores, que muchos de ellos están en una situación no regularizada.
Uno de los problemas mayores de la sociedad uruguaya es sin duda la marginación ya crónica que viven miles de familias de trabajadores en la medida que los nuevos ajustes económicos y financieros de los bancos internacionales recaen sobre los más pobres.
A los que más golpea esta situación, sin duda a la niñez, a la mujer, y a los viejos.
Ello todavía se hace más patente cuando se malgastan los dineros públicos en obras que a nada conducen o cuando los electos hacen sus orgías, con alcohol, drogas y menores, en las casas municipales. Todo ello mientras, no hay plata para los trabajadores, maestros, profesores y también municipales.
Ello genera más crisis y también desconfianza de la población en los políticos, sobretodo cuando el oficialismo esta muy preocupado y ha hecho uno de los centros principales de atención en la legalización de la marihuana.
Hoy es más necesario que nunca levantar junto al pueblo, la esperanza y una nueva política que conlleve efectivamente la posibilidad del cambio social y político, postergado por el FA con sus ya largos años en los gobiernos nacionales y departamentales.

La niñez sigue desprotegida, ello no solamente se expresa en las condiciones infrahumanas, pues tal como están las cosas hoy, nuevos contingentes de pobres se integran a las filas de la marginación y la pobreza. 
Los trabajadores no necesitan limosnas, sino garantías de salarios dignos, para que la familia y sus hijos este protegida del deterioro en que viven, y estos no sigan cayendo en la miseria.
Hoy es evidente que el gobierno en materia social ha fracasado pues se endeuda más, no crea trabajos dignos, y provoca con su política proveniente del FMI, más miseria, dependencia y desempleo.